Las familias del Vista Alegre exigen a la Xunta un calendario de obras tras cinco años de reclamaciones

La paciencia de la comunidad educativa del CEIP Plurilingüe Vista Alegre de Burela comienza a agotarse. Después de cinco años de escritos, reuniones y reclamaciones, las familias consideran insuficiente la respuesta de la Xunta y reclaman algo que, aseguran, sigue sin llegar: un calendario concreto para solucionar las numerosas deficiencias del colegio.
El ANPA solicitó el pasado 1 de agosto a la Administración autonómica una copia íntegra de los informes técnicos sobre infraestructuras, accesibilidad, habitabilidad y estado general del centro, así como cualquier memoria elaborada por la Unidad Técnica provincial durante los últimos cuatro años. Según explica la asociación, la respuesta recibida contiene un único informe, fechado en agosto de 2025, es decir, anterior a la extensa memoria que la comunidad educativa presentó en febrero de 2026.
La contestación de las familias a la Xunta fue aprobada por unanimidad por el Consejo Escolar este 7 de septiembre. En ella dejan clara su postura: "No estamos solicitando en este escrito que se nos vuelva a explicar cuál es el problema del CEIP Vista Alegre. El problema está sobradamente documentado". Lo que reclaman ahora es conocer "qué sabe la Administración, qué ha valorado, qué ha hecho con la información que le fue trasladada y, sobre todo, qué va a hacer a partir de ahora".
LA PROPIA XUNTA RECONOCE LAS DEFICIENCIAS. El documento remitido por Educación resulta especialmente significativo porque la propia Unidad Técnica recoge que las peticiones del centro son "reiterativas desde hace unos años" y menciona expresamente la demanda de una rehabilitación integral de los dos edificios. Entre las necesidades enumera ventanas, puertas de emergencia, accesibilidad, falsos techos y luminarias. Y va más allá al señalar la necesidad de sustituir la cubierta del edificio 2 porque se encuentra en "mal estado general".

Este último punto ha abierto todavía más interrogantes entre las familias. El ANPA asegura que la sustitución de esa cubierta no figuraba entre sus peticiones concretas, por lo que entiende que la necesidad fue detectada por los propios servicios de la Administración. Ahora exige saber quién realizó esa valoración, cuándo se hizo, qué implica técnicamente hablar de "mal estado general", qué prioridad se le asignó y, sobre todo, cuándo se piensa actuar.
Las familias también preguntan si realmente no existe ningún informe posterior a agosto de 2025. En febrero de este año entregaron una memoria de 40 páginas, elaborada en coordinación con la dirección y el Consejo Escolar, en la que documentaron con fotografías humedades, filtraciones, problemas en los aseos, fugas de agua, barreras de accesibilidad, deterioro de pavimentos y columnas, deficiencias en la carpintería, cierres, instalación eléctrica, patios y zonas de juego, entre otras cuestiones.
El ANPA quiere saber qué hizo Educación con toda esa información y, si no se realizó una nueva evaluación técnica desde entonces, reclama que se explique el motivo.
323.148 EUROS DESDE 2009, PERO SIN REFORMA INTEGRAL. El informe de la Xunta incorpora también una relación de las actuaciones realizadas en el Vista Alegre entre 2009 y 2025, que cifra en un total de 323.148,96 euros. Entre ellas aparecen reparaciones, reformas en los aseos, intervenciones en la cubierta, patios, canalones, escaleras o instalaciones eléctricas. Solo en 2025 figuran 39.827,15 euros, de los que 34.019,15 corresponden a la sustitución de las luminarias del edificio 2.

Pero para las familias esa sucesión de intervenciones puntuales evidencia precisamente que sigue pendiente una solución de conjunto. Valoran las mejoras realizadas, pero rechazan que puedan presentarse como respuesta suficiente ante unas deficiencias que afectan a los dos edificios y que la propia documentación autonómica reconoce.
En las últimas semanas hubo nuevos trabajos. A finales de agosto se cambiaron ventanas del comedor y del aula de Pedagogía Terapéutica y comenzó la sustitución de las puertas de emergencia. Según el ANPA, se retiraron las antiguas puertas dobles de una de las zonas, pero las nuevas todavía no estaban colocadas.
También se abrió un hueco para estudiar las humedades en la parte orientada hacia el pabellón del instituto. Sin embargo, las familias aseguran que ni el ANPA ni la dirección conocen los resultados o conclusiones de esa comprobación. "No tenemos ni hemos tenido llamadas de Educación en todo este tiempo", lamentan.
DIEZ DÍAS PARA DAR RESPUESTAS. La asociación reclama ahora una valoración actualizada de los dos edificios y pide que la Xunta especifique qué obras considera necesarias, cuáles son prioritarias, qué actuaciones están previstas, en qué fase administrativa se encuentran y qué plazo existe para ejecutarlas.
También quiere saber expresamente si el Vista Alegre está considerado una prioridad dentro de la planificación autonómica de infraestructuras educativas. Las familias han solicitado que estas preguntas sean respondidas por escrito en un plazo máximo de diez días hábiles.

Mientras esperan, ya valoran nuevas formas de protesta para impedir que sus reclamaciones vuelvan a quedar sin respuesta. "No vamos a dar por cerrada esta cuestión porque se nos remita un informe antiguo. No vamos a aceptar que las necesidades del centro queden recogidas en documentos administrativos sin que eso se traduzca en actuaciones", advierten.
EL BNG LLEVARÁ DE NUEVO EL CASO AL PARLAMENTO. La presión se trasladó también al ámbito político. El diputado mariñano del BNG Daniel Castro se reunió con la comunidad educativa acompañado por el teniente de alcaldesa y concejal de Educación, Mario Pillado, y por la concejala Sandra Fernández Cillero. En el encuentro participaron la presidenta del ANPA, Sara Calvo, y el director, José Manuel Díaz Cabado.
Castro anunció que volverá a llevar al Parlamento las demandas de un colegio con cerca de 300 alumnos y acusó al PP de "discriminar" a los centros educativos de Burela. "Burela tiene que dejar de ser discriminada y la Xunta tiene que hacer en los centros educativos de la localidad las inversiones que le corresponden", afirmó. La reclamación llegó posteriormente al debate parlamentario, donde el PP rechazó la propuesta del BNG para acometer una rehabilitación integral del CEIP Vista Alegre.
La representación nacionalista se reunió también con la directora del IES Perdouro, María José Pardiñas, para abordar las necesidades de un centro con alrededor de 500 estudiantes. El BNG señala problemas de accesibilidad, escaleras y pavimentos exteriores resbaladizos, ausencia de ascensores, deficiencias estructurales y la necesidad de reparar y cubrir la antigua pista polideportiva exterior.
Pillado avanzó, además, que el BNG presentará una moción en el próximo pleno municipal para buscar el respaldo de la Corporación a las demandas de los centros.
Pero son las familias del Vista Alegre las que colocan ahora una pregunta muy concreta sobre la mesa de la Xunta. Después de cinco años de reclamaciones y con un informe de la propia Administración que reconoce necesidades importantes, ya no quieren nuevas promesas ni respuestas genéricas sobre futuras valoraciones. "¿Cuándo van a entrar las máquinas en el CEIP Vista Alegre?", preguntan.