Los afectados por los chalés de Barreiros ponen Sada como ejemplo: "Allí buscan una solución mientras aquí no se mueve ficha"

Los afectados por las órdenes de derribo en Barreiros vuelven a reclamar al Concello que dé pasos para intentar buscar una salida urbanística que permita salvar sus viviendas. En esta ocasión, César Abelleira, uno de los propietarios afectados, se desplazó hasta Sada para mostrar un caso que considera comparable al que viven en el municipio barreirense, pero con una diferencia que, a su juicio, resulta fundamental: allí se estarían explorando alternativas a la demolición mientras se continúa cumpliendo con los trámites derivados de la sentencia.
Abelleira utilizó este ejemplo para cuestionar el argumento de que el Concello de Barreiros tiene "las manos atadas" por la vía judicial. Según relató desde Sada, el edificio al que hace referencia contó en su momento con una licencia posteriormente anulada por sentencia y tiene también una orden de demolición.
"Aquí, cuando se concedió, se concedió legalmente, pero hubo una sentencia que anuló la licencia, igual que en nuestro caso. Y aquí, sin embargo, se proponen soluciones", explicó.
El afectado asegura que la principal diferencia está en la actuación de la administración local. Según su versión, en Sada continúan los procedimientos necesarios por si finalmente fuese preciso ejecutar la demolición, pero de manera paralela se está trabajando en una alternativa urbanística, en este caso mediante una modificación de las normas subsidiarias.
Para Abelleira, esta fórmula demuestra que cumplir una resolución judicial no impediría estudiar al mismo tiempo otras posibilidades. "Una cosa no quita la otra", insiste, al defender que buscar una solución urbanística "no implica no ejecutar la sentencia", siempre que continúen los trámites correspondientes y se informe al juzgado de las actuaciones que se están desarrollando.
El PXOM, de nuevo en el centro de las reclamaciones
Los afectados consideran que en Barreiros esa vía debería pasar principalmente por el planeamiento urbanístico. "Un PXOM sería lo suyo en Barreiros, pero si no lo hay, también nos valdría" una alternativa similar a la empleada en Sada, sostiene Abelleira.

Precisamente, los propietarios llevan tiempo defendiendo que el Concello debe avanzar en el nuevo planeamiento y agotar las posibilidades urbanísticas antes de que las demoliciones sean irreversibles. La visita a Sada pretende ahora reforzar ese argumento con un caso en el que, según Abelleira, la búsqueda de una posible legalización se estaría desarrollando sin detener los procedimientos judiciales.
El afectado también asegura que en el caso sadense se llegó a pedir que se actuase contra el alcalde por una posible desobediencia al no haberse materializado todavía la demolición. Según la explicación ofrecida por Abelleira, el juzgado no apreciaría esa desobediencia al existir actuaciones encaminadas a buscar una solución mientras se mantienen los trámites para cumplir la sentencia si esa alternativa finalmente fracasa.
Desde esta perspectiva, Abelleira considera imprescindible que cualquier propuesta que se formule sea real y viable y que se traslade al órgano judicial. "Hay que informar al juzgado. Hay que decirle: estamos trabajando en esta propuesta y esta propuesta es real, porque tiene posibilidades de legalizarse", sostiene.
Duras críticas a la actuación del Concello
La comparación con Sada lleva a los afectados a endurecer nuevamente las críticas contra el gobierno municipal de Barreiros. Abelleira acusa directamente a la alcaldesa de no impulsar una alternativa y cuestiona que la falta de margen de actuación responda exclusivamente a las decisiones judiciales.
"La alcaldesa de Barreiros no da una solución, no busca una solución, no mueve ficha", afirma. Para el afectado, si el Concello está "con las manos atadas", es porque "se las han atado ellos", ya que considera que la administración municipal tiene capacidad para iniciar actuaciones urbanísticas que permitan, al menos, explorar una salida.
Abelleira va más allá y sostiene que la falta de iniciativa municipal estaría dificultando también la intervención de otras administraciones y del propio juzgado. "Quien tiene que mover ficha" inicialmente, insiste, es el Concello, para que después se pueda reclamar la implicación de otras instituciones.
Por ello, rechaza que se presente el derribo como la única vía posible sin intentar antes otras opciones. "No se trata de negarse a demoler", recalca, sino de seguir los pasos exigidos por la sentencia mientras se trabaja, al mismo tiempo, en una solución que pueda hacer innecesaria la demolición.
El mensaje que los afectados traen de Sada es, así, claro: consideran que existen mecanismos para intentar salvar unas viviendas afectadas por resoluciones judiciales sin desobedecer a los tribunales y reclaman al Concello de Barreiros que deje de escudarse en la falta de margen y tome la iniciativa para estudiar esas posibilidades.