Un estudio en Mondoñedo reivindica el papel esencial de las mujeres en la historia del rural gallego

El trabajo de las mujeres fue determinante para la continuidad de las comunidades rurales, tanto en las actividades económicas como en los cuidados, las tareas domésticas y la organización de la vida cotidiana. Esta es una de las principales conclusiones de una investigación desarrollada en San Vicente de Trigás, en Mondoñedo, que busca recuperar y dar visibilidad a la contribución femenina a la historia del rural gallego.
El estudio parte de las excavaciones arqueológicas realizadas en el yacimiento de O Combarro, donde se documentó una ocupación rural altomedieval que permite aproximarse a las formas de vida, a la organización de los espacios y a las actividades cotidianas de aquella comunidad. Estos resultados se combinan con la etnografía y la memoria oral de las mujeres de la parroquia para analizar cómo evolucionaron las formas de trabajar, cuidar y habitar el territorio a lo largo del tiempo.
Las principales conclusiones se presentarán este sábado 10 de octubre en el Pazo de San Tomé, conocido también como Cuartel Vello, en Mondoñedo, en una jornada que comenzará a las 10.30 horas e incluirá presentaciones, un debate y una ruta por la parroquia.
La investigación cuenta con la participación de investigadoras de las tres universidades gallegas y sitúa los cuidados y las tareas de mantenimiento de la vida en el centro del análisis histórico. Según explica Celtia Rodríguez González, investigadora de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y del Centro de Investigación Interuniversitario das Paisaxes Atlánticas Culturais (CISPAC), las mujeres asumieron una doble carga de trabajo que resultó fundamental para el sostenimiento de las comunidades.
DOBLE CARGA
"La investigación muestra una clara doble carga de trabajo femenino, ya que las mujeres participaban activamente en las labores agrícolas, ganaderas y en otras actividades económicas, al tiempo que asumían mayoritariamente los cuidados, la crianza, la alimentación, la gestión doméstica y otras tareas indispensables para la reproducción de la vida", destaca Rodríguez González.
Esta combinación de responsabilidades productivas y reproductivas convirtió a las mujeres en protagonistas de la organización social y económica del rural, aunque una parte importante de su contribución quedó en un segundo plano en los relatos históricos tradicionales. El estudio pretende corregir esa falta de reconocimiento, prestando atención a actividades cotidianas que resultaron imprescindibles para la supervivencia y continuidad de las comunidades.
La transmisión de conocimientos entre generaciones constituye otro de los aspectos centrales de la investigación. Las mujeres desempeñaron un papel destacado en la conservación y difusión de saberes relacionados con el trabajo, el territorio, los recursos naturales, la alimentación, los cuidados y las prácticas comunitarias.
Rodríguez González subraya que tuvieron "un papel central en la transmisión de conocimientos y saberes entre generaciones". Esa transmisión permitió mantener prácticas y aprendizajes vinculados a la vida diaria y a la relación con el medio, así como contribuir a la continuidad de las comunidades rurales.
MEMORIA VIVA
La combinación de los datos arqueológicos con la etnografía y los testimonios orales permite reconstruir una historia del rural que va más allá de los grandes acontecimientos. La investigación se centra en las personas y en las prácticas que hicieron posible la vida comunitaria, poniendo en relación los restos materiales del pasado con las experiencias recordadas por las personas vinculadas a la parroquia.
Las excavaciones en O Combarro documentaron una comunidad rural con una larga trayectoria histórica y ofrecen información sobre la distribución de los espacios, las actividades domésticas y productivas y las transformaciones experimentadas por el asentamiento. El diálogo con esas memorias contemporáneas permite identificar continuidades y cambios en las formas de trabajar, habitar y cuidar el territorio.
De este modo, el paisaje rural se interpreta como el resultado de un proceso de construcción social acumulado a lo largo de generaciones. Las tareas domésticas y de mantenimiento, así como los cuidados, adquieren relevancia para comprender cómo se organizaron históricamente las comunidades y cómo se transmitieron los conocimientos necesarios para sostenerlas.
"El estudio pone así de manifiesto que muchas de las actividades que sostuvieron el rural quedaron infrarrepresentadas en los relatos históricos tradicionales, especialmente aquellas relacionadas con los cuidados, el mantenimiento y el trabajo doméstico, pese a ser fundamentales para la supervivencia de las comunidades", concluye la investigadora.
LA JORNADA
El programa comenzará con una apertura institucional en la que intervendrán Iria Castro Fernández, vicepresidenta de Cultura de la Diputación de Lugo; Laura Oso, de la Universidad de A Coruña y del CISPAC; y Celtia Rodríguez González, de la USC y del mismo centro de investigación.
A las 11.00 horas se presentará el proyecto 'Axencia feminina, coidados e memoria: unha aproximación transhistórica ao rural galego desde O Combarro, San Vicente de Trigás, Mondoñedo'. Durante el acto también se dará a conocer el vídeo documental realizado en el marco del trabajo, que recoge voces y recuerdos de personas vinculadas a la parroquia y los relaciona con los resultados de las investigaciones arqueológica y etnográfica.
A partir de las 12.00 horas se celebrará la mesa redonda 'A axencia feminina no rural', en la que participarán Rebeca Blanco-Rotea, de la Universidad do Minho, y Marga Fernández Mier, de la Universidad de Oviedo. El debate abordará la contribución de las mujeres a la configuración de los paisajes rurales, a la gestión de los recursos, a los cuidados, a la memoria comunitaria y a la transmisión de conocimientos, a partir de diferentes perspectivas sobre el noroeste peninsular.
La programación continuará por la tarde, a las 16.00 horas, con una ruta por San Vicente de Trigás que saldrá de la capilla de la parroquia. La actividad permitirá trasladar al territorio las cuestiones tratadas durante la mañana y establecer una conexión directa entre investigación, patrimonio, memoria y comunidad.
INVESTIGACIÓN
La iniciativa se enmarca en el proyecto COIDARQ. Coidados, materialidades e espazos, vinculado a las ayudas posdoctorales de la Xunta de Galicia. Cuenta con financiación a través del convenio de colaboración entre la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional y la Universidad de Santiago de Compostela para desarrollar acciones estratégicas de I+D+i durante 2025-2026, en el marco de la cuarta edición del Programa Xan de Forcados del CISPAC.
La jornada cuenta también con la colaboración del Área de Cultura de la Vicepresidencia de la Diputación de Lugo, que apoya esta iniciativa como un espacio de encuentro entre la investigación, el patrimonio y la sociedad.