O Vicedo refuerza la producción de semilla de bivalvos para garantizar el suministro al sector marisquero

El criadero de moluscos bivalvos de O Vicedo avanza como una de las herramientas para garantizar un suministro estable de semilla al sector marisquero gallego. El objetivo es disponer de cría suficiente para contribuir a la regeneración de los bancos naturales y favorecer la recuperación de su productividad, especialmente después de las consecuencias provocadas en los últimos años por diferentes episodios climáticos.
La directora general de Desarrollo Pesquero, Ángeles V. Suárez, visitó las instalaciones para conocer la evolución de los trabajos. Durante el recorrido destacó la importancia de asegurar un abastecimiento continuado que permita responder a las necesidades de las personas profesionales del mar y reforzar los recursos disponibles para las tareas de recuperación de las zonas de producción.
El centro de O Vicedo cuenta con la dirección y el apoyo científico del equipo profesional del Centro de Investigaciones Marinas (CIMA) de Ribadeo. Su actividad permite incrementar la capacidad técnica y productiva de Galicia en la obtención de semilla de bivalvos y aportar al sector nuevas herramientas para afrontar los problemas que afectan a los bancos marisqueros.
El trabajo desarrollado en estas instalaciones forma parte del proyecto Partbiv, integrado en la red Redemar y concebido para estrechar la cooperación entre la Administración, la comunidad científica y el propio sector productivo. La iniciativa está liderada por el CIMA y el Instituto Gallego de Formación en Acuicultura (IGAFA) y cuenta también con la colaboración de la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores de Lugo.
El programa dispone de una inversión superior a los 700.000 euros, cofinanciada por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), y abarca las diferentes etapas necesarias para conseguir que la semilla producida llegue finalmente a los bancos naturales.
Uno de los aspectos fundamentales del proyecto es precisamente la participación directa de las personas mariscadoras. Los profesionales se integran en el ciclo productivo, desde el acondicionamiento de los reproductores y el cultivo de las larvas hasta la posterior siembra en los bancos. Esta colaboración permite adaptar los procesos a las necesidades reales del sector y avanzar en la selección de ejemplares que presenten mejores índices de supervivencia y crecimiento.
La producción de O Vicedo complementa así la experiencia acumulada por instalaciones especializadas como el CIMA y el IGAFA. Ambos centros entregaron durante 2025 más de 2,1 millones de unidades de semilla a las cofradías gallegas.
Con esta línea de trabajo se busca consolidar una capacidad propia de producción que permita mantener el abastecimiento de cría y responder con mayor rapidez a las necesidades de los bancos marisqueros. La disponibilidad continuada de semilla se convierte así en un elemento clave para impulsar su regeneración y contribuir a la recuperación de la actividad marisquera.