Las protestas por el estado del CEIP Vista Alegre continuarán durante el verano

La comunidad educativa del CEIP Vista Alegre de Burela dejó claro este jueves que sus reivindicaciones no se detendrán con la llegada de las vacaciones estivales. Decenas de personas participaron en una nueva concentración celebrada en la Praza da Mariña para reclamar una reforma integral del colegio y trasladar un mensaje de continuidad en un movimiento que se mantiene activo desde hace semanas.
Convocada por la ANPA del centro y apoyada por la Federación de ANPAS de Centros Públicos de Enseñanza de Lugo (FAPACEL), la movilización sirvió para reiterar la preocupación existente por el estado de las instalaciones y para insistir en la necesidad de una actuación global que dé respuesta a las múltiples carencias que, según denuncian las familias, arrastra el edificio desde hace años.
Los participantes recordaron que los problemas afectan a distintos ámbitos del día a día escolar, desde humedades y averías recurrentes hasta cuestiones relacionadas con la accesibilidad. La comunidad educativa considera que las intervenciones realizadas hasta el momento no han logrado solucionar las deficiencias existentes y reclama un proyecto de rehabilitación integral que garantice unas condiciones adecuadas para el alumnado y el personal del centro.
Durante el acto tomó la palabra la presidenta de la ANPA, Sara Calvo, quien apeló también a su vinculación personal con la escuela como antigua alumna. Calvo destacó que muchas generaciones se formaron en las aulas del Vista Alegre y lamentó que el edificio continúe prácticamente igual que décadas atrás, aunque con un deterioro cada vez más evidente. En su intervención aseguró que se niega a aceptar que un centro por el que pasaron tantas familias continúe sin las reformas e inversiones que necesita.
La concentración volvió a reunir a padres, madres, estudiantes y vecinos en una demostración de apoyo a la escuela pública. Los asistentes defendieron que las obras son imprescindibles y reclamaron que la situación del centro sea abordada con carácter prioritario.
Lejos de dar por terminada la campaña reivindicativa con la llegada del periodo estival, los convocantes avanzaron que las movilizaciones continuarán durante los próximos meses. El objetivo es mantener visible la demanda de una reforma integral y evitar que la problemática desaparezca de la agenda pública mientras no existan compromisos firmes y plazos concretos para actuar.
La comunidad educativa insiste en que seguirá movilizada hasta conseguir avances reales y considera que garantizar un centro seguro, accesible y adaptado a las necesidades actuales es una cuestión fundamental para el futuro del alumnado de Burela.