El CB Burela, una historia de entrega, cantera y pasión

Por Ana Somoza.
El Club Baloncesto Burela es mucho más que una entidad deportiva. Así lo transmite su presidente, Rogelio Cayón, al hacer un recorrido por su historia, marcada por etapas de crecimiento, dificultades y una constante: el compromiso con la base. Según explica, la semilla del baloncesto organizado en la villa se remonta a 1988, cuando se crea la Agrupación Deportivo Cultural Burela impulsada por Carlos Rodríguez Costas. “Aquel proyecto empezó con cinco equipos federados de baloncesto y también con tres de fútbol sala”, recuerda, destacando que ya desde el inicio había una clara voluntad de fomentar el deporte entre la juventud.
No obstante, el nacimiento del actual club se produce unos años después. Cayón señala que “en 1993 un grupo de padres decidió dar un paso adelante para que sus hijos pudieran jugar al baloncesto, y así nació el Club Baloncesto Burela con sus propios estatutos”. Aquel impulso fue clave para consolidar la práctica de este deporte en la villa, aunque el camino no siempre fue continuo.
REACTIVACIÓN. Uno de los momentos más decisivos llegó en 2007. Tras varios años sin actividad, una nueva directiva apostó por recuperar el club. “En ese año inicial tuvimos alrededor de 40 niños inscritos, y fue el punto de partida de una nueva etapa”, explica el presidente. Desde entonces, el CB Burela ha mantenido una presencia constante en las competiciones de la Federación Gallega de Baloncesto.
Curiosamente, a nivel federativo el club sigue figurando con el nombre de la antigua agrupación. “Seguimos apareciendo como A.D.C. Burela, y personalmente lo veo como un homenaje a nuestros inicios, aunque en los estatutos ya somos Club Baloncesto Burela”, comenta Cayón, con cierto tono de orgullo por la historia acumulada.
DIFICULTADES. Como en muchos proyectos deportivos de base, los obstáculos han sido y siguen siendo similares con el paso del tiempo. “Los problemas de ahora son prácticamente los mismos que en los comienzos: financiación, dedicación y contar con gente suficiente, tanto jugadores como entrenadores”, afirma. La realidad de un club modesto obliga a un esfuerzo constante por mantener la actividad y garantizar la continuidad.
A pesar de ello, el CB Burela ha conseguido consolidarse gracias al trabajo altruista de muchas personas. Cayón insiste en que “sin el compromiso de los entrenadores y de las familias sería imposible mantener el club en funcionamiento”, evidenciando el papel fundamental de la comunidad.

SIGNIFICADO. Para la villa, el club representa una oportunidad y también un espacio de aprendizaje. “Significa dar a los chicos y chicas la opción de practicar un deporte bonito, pero también todo lo que implica: compañerismo, convivencia y valores”, destaca. Más allá de la competición, el CB Burela se ha convertido en un lugar donde crecer personalmente.
El presidente también subraya el ejemplo que supone el trabajo de los técnicos: “Es un ejemplo de tesón y entrega por parte de gente que lleva toda la vida vinculada al club”. Esa continuidad es una de las claves de su éxito y de su identidad.
EVOLUCIÓN. A lo largo de los años, el número de equipos ha variado en función de las circunstancias. “Hemos tenido altibajos, pero llegamos a un máximo en la temporada 2022-23 con 13 equipos, cinco de ellos en liga gallega, lo que fue un récord para nosotros”, explica Cayón. Actualmente, la estructura es más reducida, con ocho equipos, aunque han recuperado la categoría sénior, un paso importante.
Esta evolución refleja la capacidad del club para adaptarse y seguir adelante. “Lo importante es mantener la actividad y seguir ofreciendo oportunidades a la base”, añade.
HITOS. Entre los momentos más destacados, Cayón recuerda especialmente la organización del Campeonato de España Juvenil Femenino en 2017, en colaboración con otros clubes de la comarca. “Fue una experiencia única y podemos decir que todo el mundo quedó encantado”, asegura.
En cuanto a los logros deportivos, el presidente menciona varios títulos provinciales y un hito especialmente relevante: “El más importante fue el campeonato de Galicia en categoría preinfantil masculina en la temporada 2021-22”. Un éxito que confirma el buen trabajo realizado en las categorías inferiores.
También hay temporadas que quedan en la memoria por su significado emocional. “La 2020-21 con el infantil femenino fue inolvidable. Llegamos a la final four en Vigo siendo el equipo más débil y nos quedamos a un punto de clasificarnos para el Campeonato de España”, relata. Aquel partido contra el Instituto Rosalía, decidido por un tiro final que no entró, sigue muy presente: “Fue la vez que más cerca estuvimos”.

REFERENTES. Si hay una figura clave en la historia reciente del club, esa es Carlos “Madar”. Cayón no duda: “Si tenemos que destacar a una persona, sería él. Lleva más tiempo que nadie en el banquillo y sin él el club no sería lo que es hoy”. Aunque reconoce que nunca estuvo solo, considera que su implicación fue determinante.
CANTERA. La base es el verdadero motor del CB Burela. “La cantera es nuestra razón de ser”, afirma con rotundidad. Gracias a ese trabajo, el club comienza ahora a recoger sus frutos con la recuperación de equipos sénior formados por jugadores que han crecido en casa.
Los valores que intentan transmitir son numerosos: “trabajo, esfuerzo, empatía, compañerismo, igualdad…”, enumera Cayón, convencido de que el deporte es una herramienta educativa fundamental.
AFICIÓN. El apoyo del público también juega un papel importante, aunque con una particularidad. “Nuestra afición está formada sobre todo por los padres y madres de los jugadores”, explica. Esa cercanía crea un ambiente familiar en los partidos, donde todos aprenden. “Igual que los niños aprenden a jugar, los padres aprenden a ser afición”, comenta con humor.
IDENTIDAD. Representar a Burela fuera de la comarca es motivo de orgullo. “Somos una villa pequeña, pero a veces damos mucha guerra”, dice. Además, destaca la importancia de sentirse parte de A Mariña: “Si nos unimos, la cosa cambia mucho”.
CAMBIOS. El baloncesto también ha evolucionado en los últimos años, con una mayor exigencia. “Hay más entrenamientos, más preparación, más desplazamientos y también más burocracia”, señala. Ante esto, el club intenta adaptarse: “Intentamos dar ese plus que se nos pide”.
FUTURO. De cara al futuro, el principal reto es garantizar la continuidad de la estructura directiva. “Ahora mismo tenemos una junta gestora provisional porque no hubo candidatos a la presidencia, y eso es algo fundamental que hay que resolver”, advierte.
A largo plazo, Cayón tiene claro su deseo: “Me gustaría ver a antiguos jugadores volver al club como sénior, entrenadores o directivos. Eso significaría que el esfuerzo ha merecido la pena”.
MENSAJE. Para finalizar, el presidente lanza un mensaje a la juventud: “Que se anime, que nadie nace sabiendo. Lo importante no es lo que sabes, sino lo que puedes aprender”. Y añade: “Es un deporte bonito y la experiencia de formar parte de un equipo merece mucho la pena”.
En definitiva, el CB Burela sigue escribiendo su historia basándose en la ilusión, en el trabajo colectivo y en la firme apuesta por la formación, convirtiéndose en un referente deportivo y social en la villa.