El BNG califica la temporada estival de Ribadeo como el "verano del caos y del todo vale"

El BNG de Ribadeo cerró el balance de la temporada estival con una dura crítica a la gestión del gobierno municipal de Daniel Vega, al que responsabiliza de los problemas registrados durante julio y agosto en ámbitos como la limpieza, el mantenimiento de los espacios públicos o la movilidad. La formación definió estos meses como el "verano del caos y del todo vale" y considera que pusieron de manifiesto una falta de planificación ante el incremento habitual de visitantes.
Los nacionalistas reconocen como positiva la elevada ocupación y la afluencia turística por su repercusión en la economía local, pero sostienen que el Ayuntamiento no reforzó suficientemente los servicios para responder al aumento de la población durante los meses estivales.
Entre las deficiencias enumeradas por el grupo figuran problemas en la recogida de basura, contenedores desbordados o sucios, falta de mantenimiento de zonas verdes y mobiliario urbano, calles y aceras deterioradas y pistas municipales de las parroquias sin desbrozar. El BNG asegura también que existen contenedores de papel en el rural que llevan cerca de un año sin ser recogidos.
"Vivimos un verano en el que pareció valer todo, donde la improvisación sustituyó a la planificación. Daniel Vega y su equipo convirtieron el Ayuntamiento en una agencia de eventos mientras los servicios públicos más elementales se caían a pedazos", criticó el portavoz municipal nacionalista, Martín Graña.
Críticas al mantenimiento y a la limpieza
Graña considera que la imagen transmitida por el gobierno municipal no se corresponde con la situación que, según el BNG, se vivió diariamente en las calles. "La saturación de noticias y la repetición constante de lo bien que va todo y de lo que se va a hacer en el futuro no se corresponde con la realidad", sostuvo.
En este sentido, la formación reclama actuaciones en aceras que considera deterioradas, calles y pistas que necesitarían bacheado y en la red de alcantarillado, sobre la que advierte de una falta de limpieza y mantenimiento.
Los nacionalistas ponen especialmente el foco en Cabanela, donde aseguran que los episodios de lluvia continúan provocando desbordamientos de aguas sucias, con los problemas de salubridad que esto puede ocasionar.
El BNG extiende las críticas a las parroquias, donde denuncia falta de desbroce en algunas pistas municipales, y a la gestión de los residuos durante una época en la que la elevada presencia de visitantes incrementa las necesidades de los servicios públicos.
Retenciones y problemas de movilidad
Otro de los puntos centrales del balance nacionalista es la movilidad. La formación recuerda las retenciones registradas coincidiendo con el inicio de las obras de la avenida de América en agosto y asegura que las colas en la entrada de Ribadeo llegaron a superar los dos kilómetros.
Para el BNG, comenzar estos trabajos en plena temporada alta evidenció una falta de previsión. El grupo cuestiona también la organización de algunos de los numerosos eventos celebrados durante el verano, al asegurar que hubo vecinos que encontraron dificultades para sacar los vehículos de sus garajes o para abandonar aparcamientos municipales por la instalación de escenarios y otras estructuras.
Los nacionalistas no cuestionan la celebración de actividades, pero reclaman una planificación que permita compatibilizarlas con el funcionamiento habitual de la localidad y minimice las molestias para los residentes.
El Hospital Asilo, entre las cuestiones pendientes
El balance del BNG va más allá de la temporada estival y recupera también las críticas por la situación de las obras del Hospital Asilo. La formación asegura que han transcurrido meses sin novedades sobre la evolución del proyecto y reclama explicaciones públicas sobre su estado.
Graña cuestiona igualmente el grado de cumplimiento de los compromisos adquiridos por el PP durante la campaña electoral y acusa al gobierno local de realizar un elevado gasto sin que, a su juicio, se materialicen actuaciones que den respuesta a las principales necesidades de los vecinos.
El portavoz nacionalista contrapuso finalmente el actual modelo municipal con la alternativa que pretende representar el BNG de cara a las próximas elecciones. "Solo quedan unos meses para que el pueblo de Ribadeo tome la palabra y decida en las urnas si quiere seguir instalado en este gobierno claramente insuficiente o dar el paso hacia el Ribadeo del futuro", concluyó Graña, que defendió un proyecto centrado en los servicios públicos, la cultura y las necesidades de los vecinos.