El 9 de septiembre será festivo en O Valadouro en un pleno que acabó con la expulsión del portavoz del BNG

El pleno de O Valadouro celebrado este miércoles estuvo marcado por el acuerdo para recuperar el 9 de septiembre como festivo local en 2027 y por un tenso desenlace durante el debate sobre el estado de los caminos municipales, que terminó con la expulsión del portavoz del BNG, Eduardo Chao, por decisión del alcalde, José Manuel Lamela.
La sesión dejó también pendiente la denominación del paseo fluvial de Ferreira. La Alcaldía proponía bautizarlo como "Paseo dos Músicos do Val", pero durante el debate Chao recuperó una iniciativa presentada por el BNG en marzo de 2015 para rendir homenaje a Xosé Vizoso Vizoso, conocido como "O mestre do Condado".
Aquella propuesta contemplaba dedicar al maestro una calle de Ferreira o el propio paseo fluvial, además de instalar una placa en su memoria en la Escola do Cadramón. El BNG recordó que Vizoso fue represaliado durante el franquismo, perdió la licencia para ejercer la docencia y acabó exiliándose en Brasil.
La Corporación optó finalmente por dejar la propuesta sobre la mesa para consultar los antecedentes y estudiar ambos reconocimientos. Los nacionalistas consideran que el homenaje a los músicos y a Xosé Vizoso son "perfectamente compatibles y necesarios".
FESTIVOS LOCALES. Otro de los asuntos destacados fue la elección de los dos festivos municipales de 2027. El pleno acordó que sean el martes de Carnaval y el 9 de septiembre, recuperando así una fecha que el BNG ya había reclamado para este año y cuya ausencia como festivo había generado, según la formación, malestar entre parte de los vecinos.
Los nacionalistas reivindicaron el acuerdo como una rectificación del Gobierno local, aunque aseguran que el debate provocó un primer enfrentamiento con el alcalde.
TENSIÓN POR LOS CAMINOS. El momento más conflictivo llegó con la moción del BNG sobre la reparación de la red viaria municipal y la aplicación de la Ordenanza Reguladora de las Actividades Extractivas de Madera.
La formación reclamaba hacer efectiva la modificación de la normativa aprobada en marzo, que establece, según explica, la presentación de una fianza por parte de las empresas madereras antes de iniciar la actividad. El objetivo sería garantizar la reparación de los posibles daños ocasionados por el tránsito de maquinaria pesada.
El BNG pedía igualmente continuar la mejora del vial entre Pedrouzos y Chaíño, cuya primera fase había sido ejecutada durante su etapa al frente del área de Obras, así como actuar en Villares y en la carretera entre Teixeda y Coutemil.
Fue durante este debate cuando Lamela ordenó la expulsión de Eduardo Chao. El portavoz nacionalista asegura que se limitaba a rebatir al alcalde en el marco del intercambio político y sostiene que la decisión careció de justificación. El BNG criticó también el voto contrario del PP a la moción.
"A Lamela no le gusta reconocer las verdades ni tener que rectificar ni perder votaciones", afirmó Chao, que considera especialmente grave que el Gobierno municipal rechazase la propuesta para continuar con la reparación de los caminos.