Club347, el encuentro que transforma las mañanas en Foz

Foz
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Mike Wilson impulsa una iniciativa abierta y gratuita que combina actividad física, comunidad y bienestar emocional a primera hora del día
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19 Apr 2026

Por Ana Somoza.

El origen del Club347 está ligado a la reflexión personal de Mike Wilson, nacido en Londres y afincado en Foz, sobre la importancia de combinar actividad física y salud mental. “Muchas veces hablamos de la importancia de la actividad física y de la salud mental, pero en la práctica no siempre existen espacios accesibles donde las personas puedan empezar. Pensé que algo pequeño, regular y abierto podría marcar una diferencia real”, señala Mike. Según explica, no se trataba de crear un proyecto complejo ni competitivo; lo fundamental era ofrecer un punto de encuentro y una pequeña estructura que facilitase que las personas se movieran y se conocieran. Añade que, a menudo, las comunidades cuentan con propuestas deportivas pero carecen de un enfoque cercano, accesible y sin presión: “No hace falta reinventar el deporte, a veces solo es necesario dar un pequeño impulso para que la gente salga de su rutina e interactúe con un grupo”. Esta filosofía guía todo el proyecto, que busca equilibrar salud física, bienestar emocional e interacción social.

ACCESIBILIDAD. Uno de los principios básicos del Club347 es la gratuidad y apertura a cualquier persona. Mike explica que esta decisión nació para eliminar barreras: “Si hay cuotas, compromisos formales o presión por rendimiento, mucha gente ni siquiera lo intenta. Quería que cualquier persona pudiera acercarse, probar y decidir si le gusta. Es algo muy simple: verse, moverse un poco y empezar el día de una forma positiva”.

Además, Mike recalca que la ausencia de formalismos o reglas estrictas hace que incluso personas que nunca han practicado deporte se sientan cómodas: “Lo primero que buscamos es confianza. Que quien se anime a venir sienta que puede participar sin miedo a equivocarse o a no rendir lo esperado”.

ORIGEN DEL NOMBRE. El nombre del club también refleja la filosofía de sencillez y rutina. “Es bastante sencillo: 3 días a la semana, alrededor de 4 kilómetros, a las 7 de la mañana. El nombre resume la idea básica del proyecto”, explica Mike. Pero insiste en que el valor no está en los números sino en el hábito: “Lo importante es crear una rutina diaria o semanal que ayude a la gente a organizarse, a moverse y a conectarse con el grupo. Ese es el verdadero significado del 347”.

Mike recuerda que la idea surgió también de una experiencia personal: “Hubo momentos en mi vida en los que entendí mejor el valor de la actividad física, de la estructura diaria y de la conexión con la comunidad. Esa experiencia me hizo pensar que algo tan simple como quedar tres veces por semana para moverse un poco y hablar podía ser más útil de lo que parece”.

FILOSOFÍA. El Club347 va más allá del running. “El running es solo una parte pequeña. Lo que realmente buscamos es crear un espacio donde las personas puedan comenzar el día juntas, con actividad física pero también con conversación y compañía”, explica Mike. En el club, unos correrán más rápido, otros más despacio y algunos simplemente caminarán. Lo esencial es el hábito, el encuentro y el ambiente que se genera alrededor.

La filosofía también incluye que cada participante adapte el ritmo a su capacidad: “La filosofía es muy simple: nadie se queda atrás. Si alguien quiere correr más rápido puede hacerlo, pero normalmente acompañamos al ritmo más tranquilo. Lo más importante es la compañía y no el ritmo”, detalla.

Para él, lo más valioso no son los resultados atléticos, sino los efectos sobre la vida diaria: “No buscamos medallas ni marcas, buscamos constancia, bienestar y conexión entre las personas. La sensación de que alguien te acompaña y de que todos compartimos un pequeño esfuerzo diario es lo que realmente hace que el Club347 sea especial”.

COMUNIDAD. La comunidad es el eje central del proyecto. “La actividad física es importante, pero la sensación de pertenencia y de compartir una rutina con otras personas puede ser igual de valiosa”, señala Mike. La idea es que, con el tiempo, se forme un pequeño grupo estable donde las personas se animen mutuamente y se sientan parte de algo positivo.

Mike recalca que incluso en Foz, un municipio pequeño, existe demanda para iniciativas de este tipo: “Hay personas que a veces se sienten aisladas o que quieren hacer más actividad física pero no saben por dónde empezar. Un punto de encuentro sencillo puede ser el impulso que les faltaba”. El club ofrece también un espacio seguro y de confianza: “Cuando alguien llega por primera vez, sabe que no hay presión, solo amistad y movimiento. Eso es un valor muy grande hoy en día”.

FUNCIONAMIENTO. Cada sesión comienza a las siete de la mañana y combina actividad física con interacción social. “Nos reunimos, hacemos un pequeño calentamiento mientras hablamos unos minutos y luego cada persona adapta el ritmo al que le resulte cómodo. La distancia aproximada es de unos cuatro kilómetros, pero no es algo estricto. Lo importante es moverse un poco y empezar el día con energía”, explica.

El ritmo flexible permite que cada persona se sienta cómoda: “Algunos caminan, otros corren, y todos se acompañan. Lo más importante es que nadie se sienta presionado”, comenta. Además, el club anima a escuchar el cuerpo para evitar lesiones: “Siempre animamos a las personas a avanzar poco a poco, a escuchar lo que necesitan. No hay ninguna presión por hacer más de lo que pueden ese día”.

También menciona que el club es accesible para principiantes: “No hace falta correr rápido ni tener experiencia. Muchas personas comienzan caminando o alternando carrera y caminata. El primer paso es simplemente aparecer, y eso ya es un éxito”.

IMPACTO. Los beneficios son múltiples: físicos, emocionales y sociales. “Empezar el día con algo de movimiento y con un pequeño contacto social puede cambiar completamente la dinámica de una jornada. La actividad física mejora la salud, pero también ayuda a comenzar el día con más energía y con una mentalidad más positiva”, comenta Mike.

Aún en fase inicial, el Club347 ya muestra efectos positivos. “La gente se marcha con una sonrisa y con ganas de volver. Eso ya dice bastante”, asegura. Mike cree que iniciativas como esta pueden ayudar a combatir la soledad o el sedentarismo: “No se trata de grandes soluciones, sino de pequeños espacios donde las personas se sientan acompañadas mientras hacen algo saludable”. Los participantes también valoran la experiencia: “Sobre todo aprecian empezar el día de otra manera, con energía y buena compañía. Incluso en un grupo pequeño, la buena atmósfera se nota”, comenta.

FUTURO. A corto plazo, el club quiere animar a más personas a probar. A medio plazo, Mike quiere ver un grupo estable que funcione de manera natural dentro de la comunidad. También está abierto a organizar actividades complementarias, como charlas o encuentros sobre salud y bienestar, siempre manteniendo la filosofía abierta y comunitaria del Club347.

Si la experiencia en Foz resulta positiva, considera viable extender el proyecto a otros municipios: “La idea es demostrar que algo sencillo puede funcionar en cualquier lugar. Podría funcionar igual de bien en Lugo, en Pontevedra o incluso en Santiago, del mismo modo que en Foz”.

La visión a un año es clara: “Me gustaría ver un grupo consolidado y, si es posible, que la idea empiece a aparecer en otros lugares. Cada comunidad ya tiene a las personas que necesita para hacerlo posible; a veces solo falta la pequeña chispa inicial”, concluye Mike.

El Club347 representa un modelo de cercanía, salud y comunidad que va más allá de la actividad física. La filosofía de Mike se centra en hábitos sencillos, accesibles y participativos, capaces de generar impacto tanto a nivel individual como colectivo. “Lo importante es que la gente se mueva, se sienta acompañada y empiece el día con una experiencia positiva. Si conseguimos eso, ya cumplimos el objetivo”, asegura.

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