Burela impulsa un pacto entre familias para retrasar el primer smartphone de los menores

El Ayuntamiento de Burela ha puesto en marcha una campaña para retrasar el acceso de los niños y niñas a su primer smartphone a través de un pacto voluntario entre familias. La iniciativa pretende que los progenitores que compartan esta decisión cuenten con una red de apoyo y reducir así la presión social que puede llevar a la entrega de un teléfono móvil a edades cada vez más tempranas.
La propuesta forma parte de la Estrategia de Salud del Ayuntamiento de Burela y se dio a conocer coincidiendo con los encuentros de inicio de curso con las familias de Primaria y Secundaria. La campaña se presentó ya en el CEIP Vista Alegre y en el CEIP Os Castros, donde se explicó el funcionamiento del pacto y los motivos que llevaron a impulsar esta medida.
La iniciativa parte de una situación habitual entre las familias: el temor a que los menores puedan sentirse excluidos cuando buena parte de sus compañeros ya disponen de un smartphone. Frente al argumento de que "todo el mundo tiene móvil menos yo", la campaña propone una respuesta colectiva.
La idea es que, cuantas más familias acuerden retrasar la llegada del primer teléfono inteligente, menor sea la presión sobre los niños y también sobre los propios progenitores. El Ayuntamiento busca de este modo convertir una decisión que puede resultar complicada de adoptar individualmente en un compromiso compartido por más hogares.
Una adhesión voluntaria mediante un código QR
Las familias interesadas pueden sumarse voluntariamente al pacto mediante el código QR o el enlace incluido en los materiales de la campaña. El objetivo es ampliar progresivamente esta red y facilitar que las familias conozcan que otros hogares comparten la misma decisión.
Desde el Ayuntamiento inciden en que la propuesta no busca cuestionar ni culpabilizar a las familias que opten por entregar antes un smartphone a sus hijos, sino ofrecer información, acompañamiento y herramientas que ayuden a establecer límites compartidos en el uso de las pantallas.
La finalidad pasa por favorecer una relación con la tecnología adaptada a las diferentes edades y prestar atención a su impacto sobre el bienestar físico, emocional y social de la infancia y la adolescencia.
En la presentación participaron la alcaldesa de Burela, Carmela López; el teniente de alcaldesa y concejal de Educación, Mario Pillado; la coordinadora de la Estrategia de Salud y farmacéutica del Centro de Salud de Burela, Catalina Camaño; y la directora del Hospital Público da Mariña, María José Cortés.
Salud, educación y hábitos desde una perspectiva común
La campaña se integra en la Estrategia de Salud del Ayuntamiento de Burela, adherida a las iniciativas de promoción de la salud de los ámbitos estatal y autonómico. En este marco colaboran administraciones, entidades y profesionales relacionados con los sectores sanitario, educativo, social, cultural y deportivo.
El propósito es abordar la salud desde una perspectiva comunitaria y transversal, actuando no solo sobre la atención sanitaria, sino también sobre los hábitos cotidianos y otros factores que repercuten directamente en el bienestar de la población.
En este contexto, el Ayuntamiento da continuidad también durante este curso a los Caminos Escolares Seguros, una iniciativa iniciada el año pasado. Cada miércoles, Gaia seguirá acompañando a los escolares en el recorrido a pie hasta el colegio para promover la actividad física, incrementar la autonomía de los menores y favorecer una movilidad más segura y sostenible.
El gobierno local anima ahora a las familias a conocer la nueva campaña y valorar su incorporación al pacto. La intención es conseguir que el número de adhesiones vaya creciendo para que retrasar el primer smartphone deje de ser una decisión aislada y se convierta en un compromiso compartido entre un mayor número de familias de Burela.