Vecinos de Figuerido reclaman medidas urgentes contra el tráfico pesado que invade el camino hacia el Alto do Viso

La vecindad de Figuerido, en el municipio de Cervo, volvió a alzar la voz ante una situación que califican de insostenible. A través de un escrito presentado el 27 de agosto de 2025, recuerdan que ya el 17 de febrero de 2023 habían advertido del mismo problema: el paso constante de vehículos pesados por el camino de Figuerido al Alto do Viso, una vía municipal que, según denuncian, “la han convertido en una carretera de alto tráfico sin ninguna medida de protección para peatones”.
En el documento remitido al consistorio adjuntan más de treinta fotografías y vídeos que, según aseguran, son “una muestra de lo que ocurre a diario”. Relatan que camiones de más de 12 metros, incluso con mercancías peligrosas como gas licuado destinado a la piscifactoría del Polígono Industrial de Cuíña, utilizan este trazado a pesar de la prohibición para vehículos superiores a 5,5 toneladas. Añaden que también circulan camiones de madera, pescado, maquinaria o frutas, y que algunos repiten el recorrido varias veces en el mismo día.
“Es la única vía de esparcimiento de la parroquia, por donde paseaban mayores, ciclistas o niños, y ahora es intransitable”, indican los firmantes. El problema se ve agravado, explican, porque los navegadores GPS de móviles y vehículos marcan esta ruta como acceso preferente a San Cibrao desde la N-642, lo que multiplica el tráfico de caravanas, taxis y furgonetas de reparto.
Aseguran que las consecuencias ya son visibles: acumulación de basura en los laterales, contaminación acústica que supera los niveles recomendables según la Agenda 2030, grietas en las paredes de las viviendas situadas a menos de dos metros de la vía y un área de descanso en el Alto do Viso “convertida en un estercolero”. “Nadie llevaría allí a pasear a un niño ni a descansar a una persona mayor”, añaden.
Por todo ello, solicitan al Ayuntamiento que contacte con las empresas responsables de los navegadores GPS para retirar esta vía como primera opción, que prohíba la circulación de camiones de cualquier tonelaje, que limite la velocidad y que instale señales de advertencia para los peatones. Además, reclaman la construcción de una vía específica de acceso al polígono industrial y, mientras tanto, que se derive el tráfico por carreteras de mayor capacidad.
“Estamos hartos y no vamos a quedarnos callados. Lo que antes era un lugar tranquilo se está convirtiendo en un peligro diario”, concluye la vecindad, que asegura que seguirá vigilante hasta que haya una solución real.
