La voz de los alcaldes: Dani Vega, alcalde de Ribadeo

Explíquenos un poco cómo se inició en la política.
Comencé en la política cuando el Partido Popular perdió las elecciones en Ribadeo, de la mano de José Carlos Rodríguez Andina y Manolo Valín. Fue entonces cuando empecé a trabajar con ellos desde la oposición. Poco después fui elegido presidente provincial de Novas Xeracións y asumí responsabilidades en la organización con Barreiro y Balseiro, además de ocupar cargos en la dirección autonómica. Antes trabajaba como técnico agrícola, una profesión que ejercí entre 2009 y 2016. Durante un tiempo fui compaginando las dos facetas, hasta que finalmente me centré más en la política.
A nivel personal, ¿qué sacrificios supone formar parte del Gobierno del Concello?
El sacrificio es importante porque ser alcalde no es un trabajo de unas horas al día y después desconectas. Es una responsabilidad las 24 horas, los siete días de la semana. Hay que estar disponible todos los días y, además, es un trabajo de proximidad, de estar al lado de la gente, escuchar los problemas y atender las necesidades que van surgiendo.
¿Y qué beneficios le aporta?
El principal beneficio, además de estar cerca de la gente, de tus amigos, vecinos y familiares de la localidad, es poder hacer mejoras por y para todo el pueblo. Somos actores principales del cambio y tenemos la oportunidad de impulsar actuaciones que repercuten directamente en la vida de los vecinos.
¿Cuáles son sus objetivos a nivel político?
En estos momentos estamos en el Gobierno local y mis objetivos, que son también los del equipo, pasan por seguir peleando por Ribadeo. No tengo la cabeza puesta en ningún otro sitio que no sea aquí.
¿Y cómo afronta el Gobierno la próxima legislatura?
Con muchas inversiones y obras de mejora y, por lo tanto, con mucha ilusión. Tenemos un gobierno activo y dinámico, nos llevamos muy bien y trabajamos unidos. Esa coordinación es importante para poder continuar desarrollando los proyectos que tenemos en marcha.
¿Está a favor de los pactos de Gobierno?
Depende. Soy una persona partidaria del entendimiento y de construir. Para mí siempre debe primar el interés general. Se trabaja por el pueblo y, cuando se trata de conseguir avances para los vecinos, las ideologías deben quedar aparte.
¿Cuáles son las principales líneas de su programa?
Las líneas las marcamos en 2023 y seguimos con ellas porque son nuestros pilares. Se planificó mucha obra que ya se está viendo y hay otra que todavía no ha podido comenzar, porque todo requiere sus tiempos. Una prioridad fundamental es el abastecimiento de agua. En esta legislatura comenzamos las obras para renovar la tubería y mejorar la gestión diaria de todo el ciclo del agua. A esto se suman el saneamiento y las inversiones en infraestructuras a través del Plan Avanza Rural, tanto en las vías principales como en las pistas de concentración de tierras y en las pistas forestales.
También queremos seguir mejorando servicios y equipamientos: la accesibilidad del centro de salud, las instalaciones municipales, la nueva oficina de turismo en Casa Maseda o completar las obras del Hospital Asilo. La planificación incluye actuaciones en vías y calles como la avenida de Buenos Aires, rúa Reinante, avenida de México u Os Galos.
Hay también actuaciones en la iluminación de Rosalía de Castro, avenida de Galicia y avenida de Asturias, además del nuevo mirador de Santa Cruz. Queremos mejorar la zona portuaria y O Cargadoiro y rehabilitar la capilla de la Virxe do Camiño para convertirla en una sala cultural. Estamos cumpliendo el programa y siguiendo un guion, aunque es evidente que un proyecto de esta dimensión no puede completarse solo en cuatro años.
¿Cuáles considera que son las principales necesidades de Ribadeo?
Destacaría el abastecimiento de agua, el centro de salud, la residencia Hospital Asilo y el Plan Vive Ribadeo, que es único en la provincia. En el ámbito deportivo también está el campo de hierba artificial. Podría estar ya hecho por el Gobierno anterior, pero nosotros tuvimos que priorizar inversiones.
¿De qué proyectos se siente más orgulloso?
Especialmente del abastecimiento de agua, porque es un problema que afecta a muchos concellos. Tenemos episodios de sequía, pero también debemos mejorar la gestión. Por ejemplo, desde Vilarbetote hasta Ribadeo se estaba perdiendo alrededor de un 20 % del agua, por lo que esta obra era muy necesaria. También me siento muy orgulloso de los proyectos sociales, como la contratación de una persona con síndrome de Down, estoy orgullosísimo de que forme parte de nuestro equipo. Otra actuación importante es la mejora de la accesibilidad en la playa de Os Bloques.
¿Qué le gustaría que los vecinos viesen en usted como alcalde?
Sobre todo, una buena persona y una persona cercana.
¿Cómo es la relación con la oposición?
Es buena.
EN CLAVE PERSOAL
- Edad, estado civil y familiar.
42 años y con pareja. - Profesión y formación.
Técnico agrícola. - ¿Qué quería ser de pequeño?
Ganadero, pues teníamos una ganadería de vacuno frisón de leche. - ¿Qué hace para desconectar?
Nunca desconecto del todo. - Una virtud y un defecto.
Creo que soy muy trabajador, pero también llega a ser una obsesión. - Un consejo para compartir.
En la vida hay que tener honradez, lealtad y ser trabajador. - Un libro.
‘La reforma social’, de Eduardo Dato. - Una película.
Prefiero escuchar la radio. - Un grupo de música.
Milladoiro, Luar na Lubre o Coldplay. - Una afición.
Estar en mi casa y disfrutar del campo. - Un lugar que visitar.
A Ribeira Sacra, Terra Chá, Santiago de Compostela o Brujas. - Una comida y una bebida.
Un buen cocido y una Estrella Galicia 0,0 Tostada. - Un personaje admirado.
Admiro la labor que hicieron Fraga, Cánovas del Castillo y María Teresa de Calcuta. - Una posesión preciada.
Mi casa y mi familia. - Un deseo.
Que Ribadeo siga avanzando. - ¿Qué es lo que más valora en una persona?
Como dije antes, la honradez y la lealtad. - ¿Equilibra bien la vida pública y la privada?
Convivo con ambas como puedo. - ¿Usa redes sociales y WhatsApp?
Sí, ambas. Son buenas herramientas. - Un desafío pendiente.
Seguir trabajando por y para Ribadeo. - ¿Dónde se ve dentro de cinco años?
Espero que en Ribadeo.