La CIG acusa al Sergas de cerrar más de 500 camas hospitalarias en Galicia

GaliciaXa | LugoXa | AMariñaXa | RibeiraSacraXa | ACoruñaXa | OurenseXa
Por Áreas Sanitarias la previsión de cierre es, en Pontevedra, 26 camas; Vigo, 180; Coruña, 92; Ferrol, 32; Santiago, 88; A Mariña, 36; Monforte, 28; Lugo, 68 y en Ourense no les comunicaron nada
Hospital-HULA-dentro
8 Jun 2026

La CIG-Saúde denuncia que el SERGAS volverá a afrontar el período estival mediante una política de recortes en la atención hospitalaria basada en el cierre de más de 500 camas en los hospitales públicos gallegos, a pesar de que la realidad asistencial evidencia que el sistema sanitario ya presenta graves problemas de saturación y dificultades para dar respuesta a la demanda existente.

La organización sindical considera especialmente grave que esta reducción de la capacidad hospitalaria se produzca en un contexto en el que cientos de pacientes permanecen diariamente en los servicios de urgencias a la espera de una cama de hospitalización. En algunos casos, las personas enfermas se ven obligadas a pasar horas e incluso días en observación o en espacios habilitados provisionalmente hasta que se produce un alta o queda una cama disponible.

Para la CIG-Saúde resulta incomprensible que el Sergas mantenga cerradas cientos de camas mientras se cronifica una situación que afecta directamente a la dignidad de las personas enfermas y a la calidad asistencial. “No se puede afirmar que sobran camas cuando hay pacientes ingresados en las urgencias porque no tienen dónde ser hospitalizados”.

Por Áreas Sanitarias la previsión de cierre es, en Pontevedra, 26 camas; Vigo, 180; Coruña, 92; Ferrol, 32; Santiago, 88; A Mariña, 36; Monforte, 28; Lugo, 68 y en Ourense no les comunicaron nada.

La central sindical recuerda que el cierre de camas no es una medida puntual ni responde exclusivamente a la disminución de la actividad quirúrgica programada durante los meses de verano. Por el contrario, se trata de una decisión estructural que se repite año tras año y que tiene consecuencias directas sobre la atención sanitaria, incrementando la presión sobre las urgencias, retrasando ingresos hospitalarios, aumentando la carga de trabajo de los profesionales y limitando la capacidad de respuesta de los centros sanitarios.

“Además, esta política va acompañada de una insuficiente cobertura de las vacaciones y ausencias del personal, lo que provoca que muchos servicios funcionen durante el verano con plantillas reducidas, a pesar de que las necesidades asistenciales no desaparecen e incluso aumentan en determinadas comarcas por la llegada de población desplazada”, añaden.

La CIG-Saúde considera que esta situación evidencia “el fracaso de la política de gestión de recursos humanos del Sergas. Año tras año, la Administración sanitaria demuestra su incapacidad para planificar con antelación las necesidades de personal derivadas de las vacaciones, permisos y otras ausencias previsibles, renunciando a elaborar un verdadero plan de contingencia que garantice el mantenimiento de la actividad asistencial. Lejos de adoptar medidas organizativas y de refuerzo de las plantillas, el Sergas opta por la solución más sencilla: reducir la capacidad del sistema mediante el cierre de camas, unidades e instalaciones sanitarias, trasladando las consecuencias de esta mala planificación tanto a las personas usuarias como a las y los profesionales de la sanidad pública”.

La CIG-Saúde denuncia que el Sergas “continúa planificando la asistencia sanitaria en función de criterios economicistas en lugar de hacerlo en función de las necesidades reales de la población”. La organización sindical advierte de que la falta de inversión en recursos humanos y materiales está detrás de una situación que cada año se reproduce con mayor intensidad.

Vigo, la más afectada

El área sanitaria de Vigo será una de las más afectadas por los cierres previstos, con alrededor de 180 camas clausuradas durante los meses de verano. Una situación especialmente preocupante teniendo en cuenta que esta área sanitaria ya afronta una importante presión asistencial derivada de la incorporación al CHUVI de más de 8.000 pacientes procedentes de POVISA. Para la CIG-Saúde, “resulta incomprensible que se reduzca la capacidad hospitalaria precisamente en un momento en el que aumenta la población de referencia del hospital y persisten los problemas de saturación en las urgencias y de demora para acceder a una cama de hospitalización. En todo caso, la reducción de la capacidad hospitalaria se extiende al conjunto del país y afecta a todas las áreas sanitarias”.

Para la CIG-Saúde, la existencia de más de 500 camas cerradas mientras continúan las esperas para acceder a una cama de hospitalización evidencia el “fracaso de la planificación sanitaria” de la Consellería de Sanidad. Por este motivo, reclama la apertura de las camas previstas para cerrar, la cobertura completa de las vacaciones y permisos del personal y la adopción de las medidas necesarias para garantizar una atención sanitaria pública, universal y de calidad durante todo el año.

La sanidad pública gallega no necesita menos recursos en verano; necesita más capacidad asistencial para responder con garantías a las necesidades de la ciudadanía.

0.13822817802429