El metal de Lugo anuncia movilizaciones si no hay avances en las negociaciones de los convenios

Las asambleas de personas trabajadoras del siderometal y del comercio del metal que se realizaron estos días en las principales villas de la provincia de Lugo manifestaron de forma unánime la voluntad de iniciar movilizaciones si en la próxima reunión con la patronal no se producen avances reales en la negociación colectiva.
Las negociaciones para renovar el convenio de siderometal y de comercio del metal (que en Lugo se negocian de manera conjunta) comenzaron en el mes de febrero, pero se están desarrollando con una lentitud premeditada por parte de la patronal que busca prolongar el proceso indefinidamente. “En las siete reuniones que tuvieron lugar, la patronal solo hizo una oferta en materia económica, muy alejada de las demandas sociales, y sin querer entrar a valorar otras cuestiones como jornada, la mejora de las coberturas en las situaciones de IT o las licencias”, critican desde las centrales sindicales.
En las asambleas realizadas en Monforte, Vilalba, Viveiro, Lugo y Burela, el personal apostó de forma unánime por el conflicto para afrontar esta parálisis que se produce en un momento, además, en el que se profundiza el empobrecimiento por el encarecimiento de la vida y en el que cada día se aleja más el objetivo de recortar las diferencias con las mejores condiciones que tienen los compañeros y compañeras de otras provincias como la de A Coruña.
En este sentido, Carlos García, de UGT Industria, señaló que “UGT prefiere un acuerdo sin movilización que garantice el poder adquisitivo de las personas trabajadoras y no desequilibre más los salarios entre provincias limítrofes, que un acuerdo con movilizaciones que crispe la paz social para llegar al mismo fin. Esperemos que este día 25 la patronal traiga una propuesta en condiciones aceptables”.
Por su parte, José Luis Álvarez, de CCOO Industria, afirmó que “desde CCOO, valoramos muy positivamente la respuesta del personal del metal, con la masiva afluencia a las asambleas, especialmente la de ayer en Lugo, donde hubo un lleno total y un apoyo unánime, a que si en la próxima reunión del día 25 la patronal no acepta lo que tenemos encima de la mesa convoquemos todas las medidas de presión de inmediato. Por lo cual, al mismo tiempo, solicitamos de la patronal que esté a la altura de las circunstancias y evite un conflicto provocado por egoísmo empresarial”.
Por eso, siguiendo el ejemplo del resto del sector a nivel gallego, donde se produjeron sendas huelgas en cada una de las provincias y con el convencimiento de que solo a través de la lucha se podrán lograr convenios con derechos y que garanticen el mantenimiento del poder adquisitivo de los salarios, las trabajadoras y trabajadores trasladaron a los sindicatos un mandato claro: o la patronal presenta una propuesta seria en la reunión del día 25 que permita avanzar en la negociación, o el siguiente paso será la puesta en marcha de un calendario de movilizaciones, en la perspectiva de una convocatoria de huelga sectorial.
Al respecto, Afonso Losada, de la CIG Industria, explica que la propuesta de la patronal “no es ni mínimamente valorable”, por cuanto formula un convenio a cuatro años (2026-22029) con un incremento acumulado del 12%, lo que significará una subida del 3% por cada año, con una cláusula de revisión a final de vigencia sin carácter retroactivo y limitada al 14%. “Por eso, llevamos a las asambleas la necesidad de valorar un escenario movilizador para darle un impulso al convenio y, la respuesta fue clara y contundente: o hay avances destacables o vamos a la movilización, porque queda claro que sin movilización no hay avances. El otoño puede ser caliente en el sector”, advierte.
La parte social, que lleva a la mesa una plataforma unitaria, reivindica subidas del 7% por cada año de vigencia y una cláusula de revisión anual conforme al IPC más 1 punto, para garantizar así unos salarios que permitan una vida digna y que se mantenga la capacidad adquisitiva. Junto a la mejora económica, el personal reclama reducir la jornada laboral un día por año a partir de 2027; ampliar la cobertura en las bajas médicas; mejorar las licencias; mejoras en la prevención y seguridad; o medidas para combatir la precariedad laboral que se está instalando en el sector.
Desde los tres sindicatos afirman que este no es un sector en crisis, sino que tiene plena actividad y un crecimiento constante en los beneficios empresariales, “por lo que nuestras demandas son perfectamente asumibles”. “No renunciamos a la negociación, esperamos que el 25 se den pasos claros para evitar el conflicto, pero el sector está en movimiento y quiere respuestas”, concluyen.