El futuro campo de césped artificial abre el debate político sobre su ubicación en Ribadeo

La construcción de un nuevo campo de fútbol de césped artificial en Ribadeo se ha convertido en uno de los asuntos centrales del debate político municipal. Mientras el equipo de gobierno continúa trabajando en un proyecto para ejecutar esta infraestructura en el Campamento Juvenil de A Devesa, el BNG presentó una alternativa que apuesta por situar la instalación en los terrenos próximos al estadio municipal Pepe Barrera.
El concejal de Deportes, Francisco José Silvent, mantuvo recientemente encuentros con el Ribadeo FC y con la SD Ribadeo para explicarles los detalles de la propuesta impulsada por el ejecutivo local. Según indicó, el Ayuntamiento continúa a la espera de una respuesta del Área de Deportes de la Diputación de Lugo sobre esta actuación, considerada un paso importante dentro de la planificación deportiva del municipio.
Silvent destacó que el proyecto promovido por el gobierno local ya cuenta con un trabajo técnico desarrollado y forma parte de una estrategia más amplia para mejorar las instalaciones deportivas de Ribadeo. En este sentido, recordó las actuaciones realizadas durante los últimos años en distintos espacios municipales, como los pabellones de Alfredo Deaño y Cubelas, así como las intervenciones efectuadas en el estadio Pepe Barrera y en el Campo de Outeiro.
El responsable de Deportes defendió que la propuesta de A Devesa responde a criterios técnicos y económicos, asegurando que los terrenos señalados por el BNG no serían de titularidad municipal y que una actuación en esa zona implicaría una inversión considerablemente superior. Además, subrayó que el proyecto fue elaborado con la colaboración de los técnicos municipales y tras varias reuniones mantenidas con los clubes deportivos de la localidad.
Por su parte, el BNG hizo pública una propuesta alternativa que apuesta por integrar el nuevo campo de césped artificial en el entorno del Pepe Barrera. El portavoz nacionalista, Martín Graña, explicó que esta opción busca aprovechar las infraestructuras ya existentes y reforzar el complejo deportivo municipal.
Según la formación nacionalista, la proximidad de la instalación al núcleo urbano facilitaría los desplazamientos de las familias y de los deportistas más jóvenes, reduciendo la dependencia del vehículo privado para acudir a entrenamientos y competiciones. Además, consideran que la concentración de las principales instalaciones deportivas en un mismo espacio contribuiría a crear un área más funcional y cohesionada para la práctica deportiva.
El BNG también sostiene que la utilización de los servicios y accesos ya disponibles en la zona permitiría desarrollar la actuación por fases y optimizar los recursos públicos. Para los nacionalistas, esta fórmula combinaría la mejora de las infraestructuras deportivas con la integración de la nueva instalación dentro de la trama urbana de la villa.
Martín Graña defendió la necesidad de seguir ampliando y modernizando los equipamientos deportivos para responder a las demandas del deporte base y de las entidades locales. En este contexto, invitó al gobierno municipal a estudiar la alternativa presentada y valorar las posibilidades que ofrece para el futuro desarrollo deportivo de Ribadeo.
Así, la creación del nuevo campo de césped artificial cuenta con un amplio consenso sobre su necesidad, aunque las distintas formaciones políticas mantienen posiciones diferentes respecto al lugar más adecuado para hacerlo realidad.