El BNG de Viveiro intenta frenar el cierre de más de una treintena de camas hospitalarias en A Mariña

La gestión sanitaria durante el periodo estival vuelve a generar una profunda controversia política en la comarca. El grupo municipal del BNG en Viveiro ha anunciado la presentación de una moción de urgencia en el pleno ordinario de julio con el objetivo de exigir a la Xunta de Galicia la rectificación inmediata de la orden de clausura de 36 camas en el Hospital Público da Mariña. Los nacionalistas califican la medida de injustificable y advierten de que este recorte perjudica gravemente a una zona que ya arrastra largas listas de espera, especialmente en una época en la que la población del entorno se multiplica por tres debido a la afluencia turística.
La formación rechaza los argumentos de la administración autonómica, que justifica el cierre por la necesidad de cuadrar los periodos de descanso de los trabajadores. Según apuntó la portavoz del BNG, Iria Cotelo, la verdadera problemática radica en la precariedad laboral, la inestabilidad de los contratos y la falta de estrategias eficaces para fidelizar a los profesionales de la medicina, la enfermería y los técnicos auxiliares. De hecho, la portavoz denunció que desde el pasado 1 de julio ya se han suprimido seis plazas de enfermería y otras seis de técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE), lo que deja sin personal suficiente las instalaciones en caso de emergencia.
El colectivo recuerda que este escenario reproduce los problemas vividos el año pasado, cuando la falta de personal oyente obligó a derivar a varios pacientes críticos hacia el Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA), forzando a las familias a realizar desplazamientos diarios hasta Lugo. Asimismo, los nacionalistas critican que los planes asistenciales del Gobierno gallego se elaboren tomando como referencia los datos globales de toda el área sanitaria provincial, ignorando las particularidades de A Mariña. Mientras que la media de clausura de camas en la provincia se sitúa en un 12 por ciento, en el centro hospitalario mariñano se eleva hasta el 23 por ciento, lo que representa la tasa de reducción más elevada de toda Galicia y evidencia, según Cotelo, el abandono institucional hacia la comarca.