Dani Caxete dona tres obras a la cofradía de Celeiro en un homenaje a la identidad marinera

El artista vivariense Dani Caxete, natural de Celeiro, ha donado tres cuadros realizados en acrílico sobre lienzo a la Cofradía de Pescadores de su localidad, en un gesto que contribuye a ampliar el patrimonio cultural de una de las entidades más representativas del litoral gallego. Las obras pasarán a integrarse en un edificio de gran valor histórico y simbólico, reconocido como Bien de Interés Cultural, y estrechamente ligado a la identidad marinera de la parroquia.
Caxete, conocido por su perfil creativo multidisciplinar, mantiene una relación constante con sus orígenes, algo que vuelve a quedar reflejado en esta nueva aportación artística. En los últimos tiempos, su trabajo también ha ganado presencia en Viveiro con el mural del “Cristo de la Agonía”, situado en el casco histórico, una pieza que se ha incorporado ya al imaginario cultural de la ciudad.
La colaboración con la cofradía de Celeiro no es nueva. Años atrás, el artista participó junto a otro creador local en la elaboración de retratos de distintos patrones mayores de la entidad mediante técnica de aerógrafo. Aquel proyecto le permitió profundizar en la memoria reciente del sector pesquero y dejar testimonio visual de figuras destacadas de su historia.
En esta ocasión, la inspiración se centra directamente en el propio edificio de la cofradía, al que el autor considera un símbolo fundamental de la localidad. Según explica, se trata de una construcción singular, con una estética marcada por las influencias del tardomodernismo y con una fuerte presencia en el paisaje de Celeiro desde su edificación en 1931. El inmueble, además, fue objeto de una reciente intervención de modernización interior.
Las tres obras ofrecen distintas interpretaciones de un mismo espacio. Una de ellas recrea una visión del pasado, cuando todavía existía el antiguo muelle; otra sitúa la escena en un contexto estival, resaltando la luz y el dinamismo del entorno; y la tercera propone una imagen nocturna, en la que los contrastes y reflejos aportan una atmósfera más evocadora. El propio artista señala que buscó captar diferentes perspectivas del edificio, tanto en el plano visual como emocional.
Desde la cofradía, el patrón mayor, Domingo Rey, y el secretario, Máximo Díaz, valoraron de manera muy positiva esta incorporación, destacando la calidad de las obras y la trayectoria del autor, al tiempo que mostraron su satisfacción por poder contar con estas piezas en el espacio de la entidad.
Tras una etapa prolongada fuera de Galicia, el regreso de Caxete estuvo marcado por una fuerte carga emocional ligada a la distancia. Esa “morriña acumulada”, según él mismo define, se convirtió en un motor creativo que lo llevó a recuperar escenas, recuerdos e imágenes de su lugar de origen. El mar, elemento central en la vida de Celeiro, aparece así como una fuente constante de inspiración en un proceso artístico que combina memoria, identidad y sentimiento.
Con esta nueva donación, Dani Caxete consolida su vinculación con la comunidad marinera de Celeiro y contribuye a reforzar la relación entre creación artística y patrimonio local, dejando una nueva huella en la historia cultural de su localidad.