Alcoa mantiene la incertidumbre sobre inversiones clave en San Cibrao pese a los avances institucionales

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Gobierno central y Xunta exigen a la multinacional que concrete la construcción del horno de ánodos y deje atrás las dudas, en una nueva reunión de seguimiento marcada por el escepticismo sindical y las exigencias de estabilidad energética.
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16 May 2026

La sede de la Delegación del Gobierno en A Coruña acogió este viernes una nueva reunión de la mesa de seguimiento de Alcoa para la planta de San Cibrao (Cervo), un encuentro en el que las administraciones volvieron a evidenciar avances en el proceso de recuperación industrial, pero también la persistente falta de concreción de la multinacional estadounidense a la hora de ejecutar inversiones clave para el futuro del complejo.

La reunión, en la que participaron el secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, y la subdelegada en Lugo, Olimpia López, sirvió para hacer balance de los compromisos asumidos en el marco del Memorando de Entendimiento firmado en 2025 entre el Gobierno, la Xunta, Alcoa y Ignis EQT.

El Ejecutivo central defendió que la planta atraviesa una fase de recuperación significativa tras la reactivación del 100% de las 512 cubas de electrólisis, un hito que permite, según el Ministerio de Industria y Turismo, consolidar la estabilidad productiva después de años de parálisis y altos costes energéticos. Además, destacó la movilización de hasta 40 millones de euros a través del PERTE de descarbonización industrial, destinados en buena medida a financiar el futuro horno de cocción de ánodos.

Sin embargo, ese apoyo público contrasta con la falta de decisión definitiva por parte de la empresa, que aún no ha confirmado si ejecutará el proyecto ni los plazos de inversión, lo que genera creciente incertidumbre tanto en las administraciones como en el comité de empresa.

Desde el Ministerio se insiste en que existen instrumentos financieros y voluntad política para acompañar la transición industrial de la planta, considerada estratégica en el Estado, pero también se reclama a la compañía “un compromiso claro y verificable” sobre su plan industrial a medio plazo.

Dudas de la empresa y presión por el coste eléctrico

Alcoa volvió a reiterar en la reunión que su objetivo es que el complejo sea “operativo sin pérdidas en 2027”, pero condiciona su viabilidad a un marco eléctrico estable y competitivo. La compañía insiste en que la refinería de alúmina continúa operando al 50% de su capacidad por las dificultades del mercado y los costes energéticos, lo que limita la rentabilidad global del complejo.

En este contexto, la multinacional mantiene su estrategia de equilibrio interno: cubrir pérdidas de una parte de la producción con los ingresos de la otra, una fórmula que tanto sindicatos como administraciones consideran insuficiente sin inversiones estructurales.

Xunta: más ayudas, pero también plazos

Desde la Xunta de Galicia, la conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, volvió a reclamar que se aceleren decisiones clave, especialmente la puesta en marcha del horno de ánodos, al considerar que la financiación pública ya está garantizada.

Lorenzana pidió también que se reactive la tramitación de proyectos energéticos vinculados a la planta y advirtió de que la industria no puede quedar atrapada en demoras administrativas ni en la incertidumbre regulatoria.

PSdeG: “ya no hay excusas”

Por su parte, el secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, fue especialmente crítico tras la reunión, asegurando que “ya no hay excusas” para que Alcoa inicie la construcción del horno de ánodos, al contar ya con el apoyo económico del Estado.

Besteiro defendió que los 40 millones del PERTE eliminan cualquier bloqueo financiero y advirtió de que el proyecto es clave no solo para la eficiencia de la planta, sino también para reducir la dependencia exterior de materiales industriales.

Comité de empresa: preocupación por la falta de certezas

Desde el comité de empresa, presidido por José Antonio Zan, se trasladó un mensaje de prudencia pero también de creciente preocupación. Los representantes del personal consideran positivo el avance en la recuperación de las cubas, pero alertan de que la falta de decisiones firmes sobre inversiones y costes energéticos puede volver a poner en riesgo la estabilidad futura de la planta.

Los sindicatos insisten en que el futuro de San Cibrao no puede basarse en anuncios condicionados, sino en compromisos industriales efectivos que garanticen empleo y actividad a largo plazo.

Una ampliación de la balsa de Xove bajo cuestionamiento ambiental

En este contexto industrial, también se suma la polémica ambiental en torno a la ampliación de la balsa de lodos rojos de Alcoa en Xove, tras las alegaciones presentadas por colectivos ecologistas como Ecoloxistas de Galiza Atlántica e Verde. La entidad advierte de posibles irregularidades en la tramitación de los proyectos vinculados a las cotas +104 y +110, que, según sostienen, podrían haberse dividido en fases para facilitar su aprobación ambiental.

El colectivo señala que parte de las actuaciones fueron calificadas como “zonas de préstamo” cuando en realidad implicarían una ampliación real de los diques y de la superficie de la balsa, por lo que reclaman una revisión en profundidad del estudio de impacto ambiental e incluso su posible declaración negativa. Además, piden la paralización preventiva de las obras y una mayor transparencia en el expediente administrativo, al tiempo que cuestionan el rigor técnico de la documentación presentada por la empresa.

ADEGA también pide revisión del proyecto

En esta misma línea, la Asociación para la Defensa Ecológica de Galicia (ADEGA) ha presentado también alegaciones contra la ampliación de la balsa de lodos rojos. La entidad considera que el proyecto supone una “huida hacia adelante” que prolonga la incertidumbre ambiental en la comarca y recuerda que la infraestructura ha sido objeto de sucesivas ampliaciones basadas, a su juicio, en previsiones erróneas sobre la generación de residuos.

ADEGA alerta de que el nuevo plan llega sin que se hayan completado actuaciones anteriores y en un contexto en el que los lodos rojos han sido reclasificados como residuos peligrosos, lo que obliga —según defienden— a revisar la Autorización Ambiental Integrada y la viabilidad global de la instalación.

Un proyecto estratégico en punto muerto emocional

La mesa de seguimiento concluye así con una sensación compartida: hay fondos públicos, hay voluntad institucional y hay planificación técnica, pero falta el movimiento decisivo de la empresa. Mientras Alcoa mantiene la cautela y las condiciones sobre la mesa, las administraciones incrementan la presión para evitar que el proyecto quede atrapado en un escenario de anuncios sin ejecución.

San Cibrao, una de las piezas industriales más importantes de Galicia y del Estado,

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