Viveiro avanza hacia una nueva variante este para descongestionar el centro urbano

La Xunta de Galicia ha presentado la propuesta para la variante este de Viveiro, una infraestructura destinada a dar respuesta a una demanda histórica del municipio y de su entorno. El presidente del Gobierno gallego calificó la solución como “viable, funcional y respetuosa”, subrayando que se trata de un proyecto largamente esperado por Viveiro y por toda la comarca de A Mariña.
Durante el acto de presentación, en el que estuvo acompañado por la conselleira de Vivienda y Planificación de Infraestructuras, María Martínez Allegue, el titular del Ejecutivo autonómico destacó el trabajo técnico realizado y la apuesta por el consenso institucional para alcanzar una alternativa que mejore de forma efectiva las comunicaciones en el principal núcleo urbano de A Mariña y el tercero más poblado de la provincia de Lugo, con alrededor de 15.200 habitantes.
El presidente agradeció la colaboración del Ayuntamiento de Viveiro y explicó que la nueva variante está diseñada para reorganizar el tráfico de un municipio que soporta diariamente más de 13.000 vehículos. Se estima que cerca del 60 % del tráfico, especialmente el transporte pesado, utilice esta nueva vía, absorbiendo los desplazamientos de largo recorrido, los accesos al puerto de Celeiro y parte de la circulación local. Esta redistribución permitirá liberar el casco urbano, mejorar la seguridad vial y reducir los tiempos de desplazamiento.
El proyecto global de la variante de Viveiro supera los 10 kilómetros y se divide en dos fases: la variante oeste, hacia O Vicedo, y la variante este, que centra la actuación inmediata presentada. Esta última contará con un presupuesto de 37,6 millones de euros para un trazado de 6,2 kilómetros, que enlazará la rotonda de la LU-540 con el inicio del corredor Celeiro–San Cibrao.
Desde el punto de vista técnico, la variante este incluye dos infraestructuras destacadas: un viaducto de 503 metros en Celeiro y otro de 130 metros en Rego Fontecoba, que permitirán adaptar el trazado a la compleja orografía de la zona.
La Xunta prevé licitar el proyecto de construcción en el primer trimestre del próximo año y comenzar las obras dentro de la actual legislatura. El presidente mostró su confianza en que 2026 sea un año clave para ir cumpliendo plazos y convertir esta infraestructura en una realidad lo antes posible.
Esta actuación se enmarca en la estrategia global de la Xunta para la vertebración territorial de la provincia de Lugo. En este contexto, se recordó también la inversión de 8,2 millones de euros en la mejora del tramo Viveiro–Ourol de la LU-540, unas obras cuya finalización está prevista para 2026. El Gobierno gallego reafirmó, además, su compromiso con el mantenimiento de los 5.500 kilómetros de la red viaria autonómica, con el objetivo de garantizar una movilidad moderna, segura y eficiente.