O Arco da Vella: continuidad, ilusión y vanguardia en Barreiros

Por Ana Somoza.
En noviembre de 2025, O Arco da Vella vivió un cambio histórico en su directiva tras 45 años de liderazgo ininterrumpido de Enrique Penabad. La nueva candidatura encabezada por Laura Teijeira fue elegida por unanimidad por la asamblea, un respaldo que, según los propios miembros del equipo, supone “un gran sentido de la responsabilidad para estar a la altura de la confianza depositada en nosotros”.
Los integrantes de la nueva junta recuerdan con emoción ese momento de transición. “En un primer instante sentimos incertidumbre sobre lo que iba a pasar y, después, al decidir dar el paso, ilusión pero también una cierta sensación de vértigo por la responsabilidad que asumíamos”, comentaban. La experiencia de asumir un proyecto histórico no es solo personal, sino también colectiva, ya que para muchos de ellos O Arco da Vella forma parte de su vida desde la infancia.
Para varios miembros de la nueva directiva, asumir esta responsabilidad fue un paso natural. “Creemos que era algo que tarde o temprano iba a ocurrir. Crecimos dentro de la asociación y fuimos creando un vínculo muy fuerte con ella, y no se nos pasaba por la cabeza que la continuidad pudiera estar ni un minuto en entredicho. Quizás nos pilló con el pie cambiado porque no contábamos con que fuera ya, pero tras el impacto inicial enseguida nos pusimos manos a la obra”, explicaban, subrayando la mezcla de ilusión y responsabilidad que caracteriza esta etapa.
RESPONSABILIDAD. El relevo de Enrique Penabad marcó un antes y un después para el colectivo. Su capacidad para estar pendiente de todos los detalles era extraordinaria: “Lo que aprendimos y queremos mantener es que no se deja nada al azar, estar siempre atentos incluso al más mínimo detalle. Hace falta mucha capacidad y muchísima dedicación”, explicaban. Conscientes de la magnitud del legado, los nuevos responsables organizaron el reparto de tareas para mantener un nivel de excelencia similar al anterior.
La nueva junta trabaja con criterios colegiados, tomando decisiones de forma colectiva, pero también aprovechando las nuevas tecnologías para la coordinación diaria. “En apenas unos meses el Drive está a rebosar y el grupo de WhatsApp hierve todos los días”, comentaban, señalando la importancia del contacto continuo entre compañeros y amigos, y de la capacidad de adaptar las herramientas modernas a la gestión de un proyecto histórico.
El papel de la asociación en la vida cultural y social de Barreiros sigue siendo esencial. “Estamos hablando de un entorno rural y durante muchos años el papel de nuestra asociación y de otras similares fue vital para dinamizar la vida cultural del pueblo. Pero también integrador, ya que pocas casas y familias habrá en las que alguien no esté o haya pasado por la asociación. O Arco da Vella al final también es familia, es hogar para muchas personas”, explicaban. Esta dimensión social complementa la artística, consolidando un vínculo emocional con las personas socias, las familias y el vecindario en general.
Uno de los pilares fundamentales de la asociación es la escuela de música y baile tradicional, con alrededor de 100 alumnos y alumnas. La nueva junta reflexiona sobre los retos que supone mantener esta actividad en un contexto rural: “El principal reto es aguantar el tirón. Estamos en un entorno con población envejecida, y los niños y niñas escasean. Además, en los últimos años la oferta de ocio y deporte es mucho mayor que antaño, así que hay más ‘competencia’ y no es fácil captar alumnado”, comentaban. La importancia del prestigio acumulado a lo largo de los años ayuda a atraer alumnado de otros municipios, algo que consideran motivo de orgullo.
Otro desafío relacionado con la escuela es la transición del alumnado de las categorías inferiores al grupo ‘grande’. “A veces hay personas a las que les cuesta dar ese paso, por lo que tenemos que acompañar y facilitar la continuidad”, explicaban. Esta preocupación evidencia la apuesta de la directiva por una formación integral, que no solo transmita conocimientos, sino también valores de compromiso y participación.
“Tratamos de impregnar esa ilusión y responsabilidad de hacerlo lo mejor posible en cada cosa que hacemos”
EVENTOS. O Arco da Vella organiza eventos muy consolidados, como la Cabalgata de Reyes, la Foliada o el Festival Infantil, que desempeñan un papel dinamizador para todo el territorio. “La cabalgata es incluso anterior a la asociación y debe rondar ya los 60 años de antigüedad. Ahora existe una institucionalizada por el Ayuntamiento, pero nosotros creemos que esa tradición no se puede perder”, explicaban. La escuela interpreta un repertorio propio durante las festividades, algo poco habitual en otras cabalgatas.
El Festival Infantil sirve como colofón del curso académico de la escuela, poniendo en valor el trabajo diario de profesorado y alumnado. La Foliada, por su parte, funciona como una jornada festiva previa al Festival Internacional del Emigrante, liberando tensiones y consolidando la preparación del evento principal. Este festival, que en 2026 celebrará su 43ª edición, es el buque insignia de O Arco da Vella. La nueva junta destacó que, aunque no entraron en detalles sobre la edición de este año, la prioridad es mantener las dinámicas y el proyecto desarrollados en los últimos años: “Tenemos la suerte de recibir un gran legado de muchos años de trabajo y la idea es darle continuidad”, explicaban.
La preservación de la calidad artística y organizativa es una de las principales prioridades. “Mantener ese nivel en ambos aspectos es un objetivo ambicioso, pero no escatimaremos dedicación, manteniendo las líneas de trabajo y aportando en algunos aspectos pequeños detalles o visiones propias”, comentaban, indicando que incluso ligeras modificaciones en los horarios de las clases buscan facilitar la participación sin romper la dinámica consolidada.
“Tenemos la suerte de recibir un gran legado de muchos años de trabajo detrás y la idea es darle continuidad”
GENERACIÓN. La nueva junta pertenece a una generación que “no concibe la vida sin O Arco da Vella” y que incorpora cambios metodológicos y tecnológicos. Entre ellos destaca la informatización de procesos internos, como el alta de socios de forma telemática o la gestión de inventarios. “Estamos aplicando medios más tecnológicos en la propia gestión del día a día”, explicaban.
También existe una reflexión sobre los roles de género y la adaptación de las tradiciones a las nuevas realidades sociales. “En el baile y en las coplas estamos revisando aquellos elementos que denigran el papel de la mujer y promoviendo una mayor igualdad”, subrayaban. Para la junta, el folclore no puede permanecer ajeno a las transformaciones sociales, y la adaptación de las prácticas tradicionales refleja un compromiso con valores contemporáneos.
La nueva generación también busca reforzar el sentido de comunidad: “O Arco da Vella es como una gran familia. Todo el vecindario se implica y se siente parte, aunque sea en pequeños detalles”, comentaban, recordando episodios como la colaboración masiva tras la Cabalgata, cuando en apenas 15 minutos todo estaba recogido gracias a la participación espontánea de la gente.
“Crecimos dentro de la asociación y fuimos creando un vínculo grande con ella”
FUTURO. El futuro de la música y el baile tradicional entre los más jóvenes combina entusiasmo artístico con el desafío del asociacionismo. “El nivel de grupos y artistas es enorme. Galicia está considerada una potencia musical a nivel europeo, y el trabajo de recogida y salvaguarda del patrimonio inmaterial es impagable”, explicaban, subrayando la riqueza cultural que la asociación contribuye a preservar.
No obstante, también existen retos derivados de las nuevas dinámicas sociales: “A la gente ahora le cuesta más comprometerse en proyectos colectivos, mantener la constancia en los ensayos… prima más el individualismo”, comentaban. La nueva junta confía en que la implicación de las familias y de las personas socias seguirá siendo clave, y están estudiando ofrecer algunas exclusividades o reconocimientos como agradecimiento a ese apoyo.
Para resumir la nueva etapa, la junta recurrió a Manuel María: “O Arco da Vella de luz hecho es, resulta un milagro que siga en pie”. Esta frase simboliza la continuidad de un proyecto histórico en un contexto rural, la ilusión y el orgullo de mantener viva una asociación que forma parte de la identidad cultural y social de Barreiros, y la voluntad de que siga siendo un referente para futuras generaciones.
La combinación de tradición y vanguardia, compromiso colectivo e innovación metodológica, así como la participación activa del vecindario, hacen que O Arco da Vella continúe siendo un ejemplo de asociacionismo cultural. “Se trata de mantener un legado, transmitir valores y fomentar la música y el baile tradicional, pero también de adaptar todo ello a las nuevas realidades sociales y tecnológicas”, concluían, destacando que el futuro de la asociación depende tanto de la preservación de su historia como de su capacidad para innovar e integrar a las nuevas generaciones.