La Vila de Nadal de Lourenzá crece y se extiende a las parroquias con nuevas propuestas

La Vila de Nadal de Vilanova de Lourenzá presenta este año una imagen más amplia y renovada, con nuevas incorporaciones que enriquecen la ambientación y consolidan este espacio como uno de los grandes reclamos navideños de la comarca. Junto a las novedades de la propia villa, el Ayuntamiento ha apostado también por incrementar la decoración festiva en las parroquias de Santo Adrao, Santo Tomé y San Xurxo, con el objetivo de llevar el espíritu de la Navidad a todo el municipio.
La alcaldesa, Rocío López García, recuerda que este proyecto comenzó en 2016, cuando surgió la idea de crear una decoración navideña a partir de materiales reciclados. Desde entonces, la villa ha ido creciendo año tras año, incorporando nuevos elementos y escenas hasta alcanzar su dimensión actual. De hecho, según explica la regidora, la plaza se quedó pequeña y fue necesario ampliar la instalación a otras zonas.
En esta edición se sigue profundizando en la representación de los oficios tradicionales, con la incorporación de un barbero y una biblioteca. Además, la villa suma un tiovivo que refuerza la idea de fiesta y movimiento, completando un conjunto en el que ya estaban presentes músicos y pequeñas embarcaciones. Otras novedades son la figura de un lechero en bicicleta, que evoca escenas de antaño, y la creación de la llamada “aldea de los gnomos”, ubicada en el quiosco.
Para el Ayuntamiento, la Vila de Nadal se ha convertido en un importante atractivo turístico durante estas fechas, especialmente en un periodo en el que suele disminuir la llegada de visitantes. Con el paso de los años, el espacio ha ganado reconocimiento y cada vez son más las familias, sobre todo con niños, que se acercan a Lourenzá para descubrir las novedades de cada edición. Según señala la alcaldesa, son los más pequeños quienes mejor recuerdan los detalles y detectan los cambios de cada Navidad.
Rocío López también quiso destacar el intenso trabajo que hay detrás de la instalación. Un esfuerzo que comienza poco después de la Festa da Faba, a principios de octubre, y en el que participan concejales, personal municipal y vecinos voluntarios. Pintar, cortar y elaborar las piezas requiere tiempo y dedicación, un trabajo que no siempre se percibe una vez que la villa está montada.
La alcaldesa anima a visitar la Vila de Nadal incluso a quienes ya la conocen de otros años, ya que en esta edición se ha apostado por reorganizar los elementos para ofrecer una sensación diferente y más acogedora. La disposición más abierta y dispersa contribuye a crear un ambiente distinto y más cómodo para el paseo.
La Vila de Nadal de Vilanova de Lourenzá podrá visitarse hasta el 11 de enero. Además, como complemento, el Ayuntamiento reforzó la decoración en las parroquias, donde se instalaron iluminaciones con forma de regalos, y colocó también el trineo de Papá Noel en la entrada de la villa, completando así una propuesta festiva pensada para todo el municipio.