El PP reclama plazos para la estabilización del talud de Arealonga por el riesgo para el tren y el paseo marítimo

El Partido Popular ha vuelto a poner el foco en la necesidad de actuar con rapidez en el entorno de la playa de Arealonga, en el municipio de Foz, donde consideran imprescindible la estabilización del talud que afecta a la línea ferroviaria de vía estrecha y al paseo marítimo. La formación reclama al Gobierno central que concrete plazos para una intervención que califican de “urgente” ante el riesgo existente.
Los senadores José Manuel Balseiro y Juan Serrano, junto con el portavoz popular en el municipio, Javier Castiñeira, se desplazaron recientemente a la zona para comprobar sobre el terreno la evolución de los daños provocados por los desprendimientos registrados en marzo de 2024. Aquel episodio afectó de manera significativa al paseo marítimo de Cangas, que continúa parcialmente inutilizado, y dejó en evidencia la fragilidad de los acantilados en esta franja costera.
Desde el Senado, el Partido Popular solicitó información al Ejecutivo estatal sobre las actuaciones previstas para garantizar la seguridad de la línea de FEVE, que discurre por la parte superior del acantilado. En la actualidad, los trenes que circulan por este tramo —dos diarios en cada sentido, hacia Ferrol y hacia Gijón— se ven obligados a reducir la velocidad debido al riesgo de nuevos desprendimientos.
Según trasladó el Gobierno, ya han sido adjudicadas obras por valor de 1,28 millones de euros para actuar en este punto, a las que se suma otra intervención de 819.000 euros destinada a la estabilización de otros taludes entre Viveiro y Xove. Sin embargo, los populares critican que no se hayan fijado plazos concretos para la ejecución de los trabajos, lo que, a su juicio, genera incertidumbre en una situación que consideran prioritaria.
Balseiro advirtió de que “casi dos años después de los desprendimientos, el paseo sigue afectado y la situación continúa siendo preocupante”, especialmente por la proximidad de la vía férrea. Por su parte, Castiñeira puso el acento en la “erosión muy acusada” de los acantilados, que incide en las playas de Castro y Arealonga, y trasladó la inquietud de los vecinos de Fazouro y Nois. Además, lamentó el estado del paseo y la presencia de restos en el entorno, insistiendo en la necesidad de actuar “cuanto antes” para garantizar la seguridad y permitir la recuperación del espacio de cara a la temporada estival.