El Pleno de Burela aborda mejoras urbanas y la situación de la flota artesanal

El último Pleno de la Corporación Municipal de Burela estuvo marcado por un intenso debate sobre la mejora de la seguridad y la calidad de vida en el municipio, así como por cuestiones de interés sectorial, como la pesca artesanal gallega. Entre los asuntos tratados se encontraban varios ruegos presentados por el Grupo Municipal del PP, centrados en la iluminación de pasos de peatones que permanecen a oscuras durante la noche, la mejora del vallado del área deportiva del parque de Rosalía de Castro, la retirada de una señal de dirección prohibida en A Casilla y la adaptación de ciertos sumideros para dificultar el paso de ratas.
El Gobierno local respondió que todas estas actuaciones están en proceso de mejora. Respecto a la iluminación, explicaron que buscan tanto iluminar como hacer accesibles los pasos de peatones durante lo que resta de legislatura. Sobre el parque de Rosalía de Castro, confirmaron que la empresa encargada realizará las correcciones necesarias en el vallado, mientras que en A Casilla destacaron la diversidad de opiniones entre los vecinos, recordando que la seguridad es prioritaria. En cuanto a los sumideros, indicaron que se está buscando un formato que impida la circulación de roedores.
Otro de los puntos abordados fue el retraso en la aprobación de la Cuenta General del Ayuntamiento, presentada tarde en 2025 y aún sin aprobación del Consello de Contas de Galicia, lo que limita el acceso a ayudas y subvenciones. El Gobierno local atribuyó el retraso a los seis cambios en el personal de la Intervención a lo largo del año pasado.
El Pleno también aprobó por unanimidad una moción presentada por el portavoz del BNG, Mario Pillado, sobre las consecuencias de la entrada en vigor del Reglamento de Control de la Pesca de la Unión Europea (UE 2023/2842) para la flota artesanal gallega. Esta normativa, aplicada progresivamente desde el 9 de enero de 2024, introduce obligaciones como el diario electrónico y cámaras a bordo, aumentando la carga burocrática de una flota ya regulada y endureciendo el régimen de sanciones, con riesgo de afectar a las ayudas del FEMPA.
El sector, especialmente en la Mariña, realizó concentraciones en Celeiro y Burela, reclamando un trato diferenciado que reconozca la importancia económica y social de la pesca artesanal y su contribución a la fijación de población en las villas costeras. La moción insta a la Xunta a desarrollar normas adaptadas a la realidad de la flota artesanal y al Gobierno central a negociar con la Comisión Europea la exclusión o flexibilización del reglamento, la aprobación de una moratoria y la eliminación de la retroactividad de las sanciones. Además, propone que en la próxima revisión de la Política Pesquera Común se diferencie claramente entre pesca artesanal e industrial, atendiendo a criterios como eslora, distancia a los caladeros, duración de las mareas, tipo de artes y número de tripulantes.
El BNG destacó que estas medidas son fundamentales para garantizar la viabilidad económica y social de la flota artesanal, preservando un sector esencial para la economía local, la identidad cultural y la sostenibilidad de los recursos marinos.