El artista viveirense David Catá pinta un mural de gran formato en el festival Villarte de La Rioja

AMariñaXa
La obra, realizada en Villamediana de Iregua, combina una mano hiperrealista con el propio paisaje urbano de la localidad
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13 Mar 2026

El artista viveirense David Catá participa estos días en la tercera edición del festival Villarte, un encuentro dedicado a la creación artística contemporánea que transforma durante un fin de semana las calles de Villamediana de Iregua en un espacio abierto al arte y a la intervención cultural. El creador mariñano está realizando un mural de gran formato que ya comienza a modificar la imagen de una de las fachadas del municipio.

El festival convierte a la localidad, situada en las proximidades de Logroño, en un escenario de creación en directo en el que diferentes artistas intervienen en muros y espacios públicos. La iniciativa busca acercar el arte contemporáneo a la vida cotidiana de los vecinos y visitantes, permitiendo observar el proceso creativo mientras las obras se van desarrollando a lo largo del evento.

Además de Catá, en esta edición participan otros creadores reconocidos dentro del panorama artístico actual, como Daniel Diosdado, Taquen, Reynerio Tamayo o Raquel Marín. Todos ellos contribuyen a configurar una programación que combina murales de gran formato con otras propuestas culturales pensadas para dinamizar la vida cultural del municipio.

La intervención que está desarrollando David Catá destaca por sus dimensiones y por su carácter simbólico. Se trata de un mural de más de doce metros de altura en el que sobresale una mano hiperrealista de unos siete metros que parece emerger de la pared del edificio. Esta figura se convierte en el elemento central de la composición y sirve como punto de unión entre el cuerpo humano y el territorio.

En la palma de la mano aparece integrado el propio paisaje urbano de Villamediana de Iregua, creando un diálogo visual entre la anatomía humana y el lugar que habitan las personas. La obra incorpora además un elemento arquitectónico real de la fachada, una ventana existente en el edificio, que pasa a formar parte de la imagen y se integra en la composición artística.

Con esta propuesta, el artista reflexiona sobre la relación entre las personas y el espacio en el que viven. La mano se presenta como un gesto simbólico que puede interpretarse como sostén, cuidado o presentación del territorio, poniendo en valor la identidad del lugar y el vínculo emocional que la comunidad mantiene con su entorno.

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