ADEGA rechaza la ampliación de la balsa de lodos de ALCOA en Xove y pide su cierre


La Asociación para la Defensa Ecológica de Galicia (ADEGA) acaba de presentar alegaciones al proyecto promovido por ALCOA para ampliar la capacidad de la balsa de lodos rojos situada en Xove, una infraestructura que la empresa pretende mantener operativa más allá del año 2033. La organización ecologista califica esta iniciativa como una “huida hacia adelante” que prolonga la incertidumbre y el riesgo ambiental sobre la comarca de A Mariña.
Según expone ADEGA, la historia de esta instalación está marcada por sucesivas ampliaciones a lo largo de las últimas décadas, motivadas por las necesidades del proceso productivo. Desde los primeros recrecimientos en los años 80 y 90, pasando por los proyectos autorizados en 2006 y más recientemente en 2025, la empresa fue elevando progresivamente la capacidad del depósito. Sin embargo, la entidad critica que estas actuaciones responden a previsiones erróneas sobre el volumen de residuos generados, lo que derivó en una cadena de modificaciones continuas.
El nuevo proyecto pretende elevar la cota de la balsa hasta los 106 metros, seis más de lo que contemplaba el plan aprobado más recientemente y que aún se encuentra en ejecución. Esta ampliación permitiría extender la vida útil del depósito varios años más, una decisión que ADEGA considera injustificada a la vista de los antecedentes.
Otro de los aspectos que centra la crítica de la organización ecologista es el cambio en la consideración de los residuos almacenados. Durante la tramitación del último proyecto, los lodos rojos pasaron a ser clasificados como residuos peligrosos, con propiedades irritantes y corrosivas. Este hecho obligó a revisar los planes de emergencia y supuso la reclasificación de la balsa como instalación de mayor riesgo.
Sin embargo, según denuncia ADEGA, el complejo industrial continúa operando con una Autorización Ambiental Integrada (AAI) que no refleja esta nueva realidad, al considerar aún los residuos como no peligrosos y la balsa como una instalación de menor categoría. La entidad entiende que esta situación implica una falta de adaptación a las condiciones actuales y una insuficiente evaluación de los riesgos ambientales.
En sus alegaciones, ADEGA solicita a la Xunta de Galicia que no autorice la nueva ampliación y que obligue a la empresa a proceder al cierre y sellado de la balsa una vez alcance la cota actualmente permitida. Además, reclama la revisión de oficio de la AAI para adecuar los controles y límites de contaminantes a la peligrosidad real de los residuos, haciendo especial hincapié en la presencia de fluoruros.
La organización concluye que no es aceptable mantener en funcionamiento una instalación de estas características bajo una normativa que considera desfasada y excesivamente permisiva, e insiste en la necesidad de priorizar la seguridad ambiental y la protección del entorno.